Bien comunicado, Last Tour, pero…

Últimamente me estoy poniendo un poco tiquismiquis con la comunicación de las marcas en la red. Quizás sea culpa de mi trabajo, o que cada día me gusta más esta parte del mismo. Creo que hay cierto arte en la comunicación. No todo el mundo sabe llevar una comunicación correcta, y que me aspen si yo lo sé. Pero si que es cierto que me gusta analizar ciertos casos y en más de una ocasión suelo ponerlos como ejemplos de buenas o malas prácticas en charlas, cursos o el entorno que sea.

Hoy me gustaría hablar del Azkena Rock Festival. Es MI festival. Bueno, ya me gustaría, pero si que es cierto que es el festival al que más cariño guardo. Es un evento musical que desde 2002 ha puesto a Vitoria entre los referentes festivaleros de la península. Su momento TOP fue a comienzos de esta década, con nombres con un peso importante como pueden ser Pearl Jam, The Black Crowes, Kiss o Bob Dylan. Más allá de los nombres mediáticos, el Azkena siempre ha apostado por bandas que, pese a no contar con el respaldo del gran público, tienen un reconocimiento profesional considerable. Me gusta definirlo como un festival rockero con puntito delicatessen. Para los gourmet del mundillo rock.

La crisis, la falta de inversión, de patrocinadores,… lo que sea hizo que el cartel perdiese peso mediático. Pasamos de ediciones de tres días a dos, y ya no había tanto peso pesado en los carteles. Esto no empeoraba la calidad musical, sólo no ayuda a atraer más público. Pese a todo, el Azkena Rock Festival ha seguido en pie. Mucha gente ha criticado que Last Tour, organizadora del evento, no mimaba tanto a éste como a su otro hermano, el Bilbao BBK Live.

Al lío, sus problemas de comunicación

Junto con esta bajada de pesos pesados en el cartel, el festival también ha sufrido ciertos problemas de comunicación con su público. En varias de las últimas dos o tres ediciones, hemos sentido como si la organización tuviese cierta dejadez, tardando en confirmar bandas, cerrando el cartel tarde y mal y además sin apenas dar explicaciones. Si has pedido un Scalextric y los Reyes te traen un puzzle, es normal que estés algo picado. Si además mamá y papá no te miman, tu cabreo aumenta. Eso nos pasó a los/as azkeneros/as en los últimos años.

Este año, no sé si hubo cambios internos o no, las cosas dieron un vuelco. En pleno otoño conocimos que una banda mítica como ZZ Top iba a venir al Azkena. La organización nos llenó de ilusión. Llegaron las vacaciones y el Azkena tenía ya una forma considerable, con muy buena pinta. Last Tour no se escondía y hablaba con sus seguidores. No esperaron al último momento. Hacían concursos, informaban de novedades,… las cosas pintaban muchísimo mejor. Se podría hacer mejor o peor, pero se estaba haciendo bien.

Marrón para cerrar el cartel: sinceridad por bandera

Hace unas horas se mascaba la tragedia, o bueno, nos temíamos una noticia que ya se había comentado en el blog. Mastodon se convertía en cabeza de cartel del sábado. Pese a ser el segundo, las circunstancias han hecho que así sea. Mucha gente parecía estar viviendo un deja vu con esta edición. Sabías que esta acción, hicieses lo que hicieses, iba a ser criticada, pero en base a cómo comunicases los hechos, quizás no alimentarías a los trolls o al sector más agresivo de los críticos.

Hoy la organización me ha sorprendido con una práctica que me encanta. ¿Que tienes un marrón y no es problema tuyo? Sinceridad, lo primero es ser sincero con tu gente. Han salido, han explicado lo que había y han dado las razones que han llevado a la construcción de este cartel para el sábado. Han dado explicaciones hasta donde han podido, estaba claro que no podían dar nombres de bandas que han dicho no, pero si que han ofrecido a sus clientes los motivos del cierre no deseado.

¿Ha habido críticas? Desde luego. ¿Estas críticas han sido duras? Alguna si, pero las que menos. La gran mayoría ha sabido responder la sinceridad de Last Tour con criticas clásicas de “a ver si rasco algo para que la cosa me salga más barata”. Picaresca o no, el caso es que la sinceridad es algo que aprecia el cliente. No hay que vender humo, sino hechos. Mis experiencias siendo sinceros, publicando comunicados dando explicaciones siempre han sido positvos. Lo raro es que no mucha gente lo haga.

Sólo puedo criticar una cosa, y es que tras el comunicado en Facebook, su equipo ha respondido a casi todos los que han opinado, que no me parece mal, pero si que he detectado cierta agresividad. Las técnicas de venta agresiva pueden o no servir para dar explicaciones. Creo que en algunos casos se han excedido a valorar las opiniones y quizás haya faltado algo de autocrítica en algún caso, pero como ya os digo, esto son cosas de un tiquismiquis.

Lo importante, para mí, es que esta empresa ha comprendido que la transparencia y la sinceridad aportan confianza en el cliente, lo cual repercute positivamente en su marca. ¡Buen trabajo!

¿Es Vitoria-Gasteiz una ciudad sin rumbo?

Ay, Vitoria de mis amores. Esa ciudad que siempre, sin quererlo o queriendo ha estado en un segundo plano. La ciudad que nadie sabe dónde está. La desconocida de las tres capitales de provincia vascas.Una ciudad bonita que, sin embargo, parece que no sabe hacia dónde debe encaminar su futuro. Donosti es la capital de los pintxos y del buen comer, Bilbao es la ciudad cosmopolita del Guggenheim, ¿Y Vitoria? ¿Qué somos?

Siempre he creído que es bueno encasillarte en algún tipo de reclamo turístico. Si se elige bien, si se diseña un plan a largo plazo y se hace todo debidamente, no sólo es bueno para atraer turistas, sino que mejora la imagen de la ciudad, genera empleo, atrae inversiones, potencia un sector o producto hasta elevarlo a un nivel de calidad excelente. Desde luego, con el trabajo bien hecho son todo ventajas. El mejor ejemplo que tenemos por la zona es el de Bilbao, que en dos décadas ha cambiado totalmente su imagen. Han pasado de ser una ciudad industrial gris a ser un referente de la zona norte del país. Atraen turistas por sus museos, celebran grandes eventos sociales como festivales de música y han seguido apostando por su feria de muestras. Inviertieron (mucho) a largo plazo. 20 años después, las cosas han ido por buen camino, o eso parece.

Verde, napoleónica y deliciosa

Sin embargo, mi ciudad parece haberse estancado, o quizás no hayamos hecho bien los deberes. Está claro que podríamos ser una de las ciudades más verdes del planeta. De hecho, fuimos capital verde europea en 2012. De ahí que tengamos un maravilloso seto en la Virgen Blanca que ojo, ha sido un acierto. Se ha convertido en el símbolo de la ciudad. Fuimos el centro de la ecología en Europa durante un año. ¿Qué aportó a la ciudad? Cierto reconocimiento, aunque más bien poco.

Creí que iba a ser un pretexto para crear algunos eventos o acciones que guardasen un buen recuerdo. No sé, un concierto mítico, el desarrollo de una acción especial, la construcción de algo que perdurase para siempre. Cosas que son llamativas, puede que hasta populistas, pero que consiguen movilizar a la ciudad o que atraen al resto del planeta. Mi sensación respecto a la Green Capital es prácticamente inexistente. Pasó y listo.

Pero nuestro alcalde, Javier Maroto, quería hacer que la ciudad estuviese en el mapa, y si 2012 fue un año verde, el 2013 sería napoleónico. Se celebraba el bicentenario de la Batalla de Vitoria-Gasteiz, y se celebraron varios actos interesantes. Recreaciones, un concierto en la Virgen Blanca,… no se, parecía que la cosa iba mejor, al menos los vitorianos/as estábamos presentes. Pero tampoco fue el boom que se esperaba. Parece ser que al turista genérico no le vuelven locas las gueras napoleónicas.

Parecía imposible, pero Javier Maroto lo volvió a intentar. Lo verde parecía no haber enganchado, al igual que las guerras del siglo XIX. ¿Qué nos quedaba?  ¡La gastronomía! Claro, eso es.  Tenemos la mejor patata, la mejor sal y el mejor vino del mundo. Hasta una estrella Michelín. ¿Por qué no aspiramos  a ser Capital Gastronómica de España?

Y lo fuimos. En 2014 Vitoria-Gasteiz fue el epicentro de la gastronomía nacional. O bueno, lo intentó. Mi sensación con la Capitalidad gastronómica es la misma que con la Green Capital. Pudimos hacer muchas cosas, pero hicimos la mitad y a medio gas. Esta capitalidad no pasará a la historia salvo por intentar ser un plan para la reactivación de la hostelería vitoriana y ojo, con muchas polémicas. Y hablando de polémicas, lo único que pasará realmente a la historia será aquella tortilla de patatas, la que pudo ser y no fue la más grande del mundo según el Guinness. Una acción que desde un principio se sabía que no iba a causar un gran impacto y que sólo sirvió para darle un pellizquito a un cocinero vitoriano (que ojo, se lo ganaría) y para ser un arma política.

Vaya, en tres años hemos intentado ser tres cosas diferentes y nada oye, todo parece quedarse en pólvora mojada. Ahora Maroto aspira a celebrar unos Juegos Olímpicos. Ojo cuidado, son Olímpicos si, pero de la juventud. Vitoria aspira a ser sede de estos juegos en 2021. ¿Y mientras? No podemos depender de un evento como ese para perfilar el futuro de Vitoria, a no ser que centremos nuestros esfuerzos en ser un referente para los deportistas. El ex alcalde Patxi Lazcoz ya quiso hacer una especie de centro de tecnificación deportiva en la ciudad, pero claro, vino la crisis. Y las cosas como son, tampoco tuvo mucho apoyo ciudadano.

¿Y si el problema somos nosotros/as?

Recuerdo haber tenido durante años un vale para un primer viaje en metro ligero (ojo, que no tranvía). Un proyecto que hasta tuvo una exposición en el centro de la ciudad. No se hizo por las reticencias que se generaron, aunque años más tarde se construyera. Muchos/as dijeron que era inútil, que no se usaría, y hoy en día supone un buen porcentaje del transporte de la ciudad.

Desde siempre, Vitoria-Gasteiz ha atraido a los congresos. Es una ciudad pequeña, que no debería tener problemas para poder reservar un buen puñado de habitaciones de hotel. Teníamos un palacio de congresos pequeño, pero coqueto. No entiendo como pese a saber que éramos buenos con los congresos, no hayamos apostado por ellos hasta hoy. La ampliación y reforma del Europa llega con muchos años de retraso. Bilbao y San Sebastian nos han comido la tostada, así que ahora tendremos que volver a trabajar duro para estar a la altura.

Tenemos dos eventos musicales excelentes como son el Festival de jazz y el Azkena Rock Festival. El segundo atrae anualmente a miles de personas de fuera, llenando los hoteles de la ciudad. Sabemos desde hace un lustro que potenciar el Azkena sin hacer locuras conllevaría atraer más gente. Y ojo, porque los que vienen no son el perfil de jóvenes con cuatro reales que no gastan. El perfil del azkenero/a es de unos 40 años que buscan buen comer y mejor dormir. Podemos decir lo mismo del Jazz.

Lazcoz quiso hacer un palacio de congresos con una sala con una magnífica acústica. Se iba a llamar BAIC y costaría unos 160 millones de euros en total. Evidentemente, era mucho dinero, muchísimo en una ciudad como es Vitoria Gasteiz, donde todo lo nuevo aterroriza al principio. Se estima que la sala acústica y la de congresos hubiesen supuesto unos 60 millones. Quizás hubiese sido una buena idea potenciar Vitoria como una ciudad musical, apoyando al conservatorio local. Pero tampoco hemos hecho nada. ¿Para qué apoyar el Jazz si es sólo para unos pijos y el Azkena es algo que nunca voy a pisar?

Siempre he tenido una sensación agridulce con mis paisanos. Es como si mi Vitoria quisiese estar a la altura de otras sin hacer nada y sobre todo, sin gastar ni un solo duro. Por desgracia, los milagros parece que sólo ocurrieron en tiempos bíblicos. Quizás seamos muy críticos a la hora de aceptar los proyectos y nos excedemos de pesimistas con ellos. Quizás debamos saber apostar como otras ciudades por un modelo de ciudad elaborado en la unidad y no en el partidismo o electoralismo.

Es difícil porque pese a que nosotros/as seamos más abiertos, después los políticos nos devolverán a la realidad. En este país parece imposible ver la unidad para sacar adelante un proyecto. ¿Apoyar una buena idea de alguien que no es de tu partido? ¿A qué juegas? Esa es mi sensación.

Vitoria-Gasteiz no necesita un plan para ser un referente turístico, sino más bien un plan para darse a conocer y potenciar su marca personal, sea cual sea. Centrarse en una y no ir saltando de una en una hasta conseguir la que mejor le siente. Es algo complejo, difícil y duro, que requiere el énfasis de los ciudadanos y de la clase política, pero resultará tremendamente útil de cara al futuro. No quiero una Expo 92, quiero que mi ciudad sepa lo que es y hacia dónde va. No me apetece volver a ser la ciudad verde napoleónica gastronómica.

Cristiano, las donaciones y la falta de información

Hace unos días, Nepal sufrió un terrible terremoto. Bueno, ha sufrido varios para ser exactos. Ha habido miles de fallecidos y decenas de miles de evacuados y afectados. Toda ayuda es poca para este país. Por eso, todos hemos intentado ayudar como hemos podido. desde hace unas semanas soy socio de ACNUR y además hice una donación especial en Facebook para ayudar a los nepalíes. Todo el mundo ha intentado ayudar, y las celebridades no han sido menos. Algunas como Cristiano Ronaldo hasta han donado siete millones de euros.

La semana pasada, saltaba la noticia. El crack portugués había hecho una donación de siete millones de euros a Save the Children, una ONG con la que colabora de forma habitual. Todos los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia, y muchas personas que no sentimos mucho afecto por él aplaudimos la acción. Pero hoy nos hemos enterado que nunca se hizo esa donación. Que todo era un simple bulo. Save The Children ha emitido un comunicando negando la famosa donación, agradeciendo eso si la labor de celebridades como Cristiano para incentivar las donaciones en estos días de tanta necesidad.

¿Cómo es posible que esto haya ocurrido? Que medios como El Mundo, el ABC, El País o todas las cadenas nacionales hayan publicado una noticia así, sin confirmarla. He buscado algunas de las notas que se publicaron aquel día y he encontrado diferentes referencias a medios extranjeros, la gran mayoría de habla francesa, pero ningún medio apunta con un enlace a la noticia original. Hablan de la revista So Foot, de Onze Mondial pero no hay ningún post, artículo o nota oficial. Cogieron una noticia viral y viendo que uno la publicaba, decidieron seguir para adelante. “Nadie va a mentir sobre esto” pensarían. Y zasca.

Claro, imaginad a todos los haters de Cristiano en estos momentos llamándole mentiroso y cosas peores. Pero en el fondo, la culpa no es del jugador del Real Madrid, sino de quienes dieron credibilidad a la noticia. Parece ser que nadie llamó a la oficina del representante de Cristiano, o al Real Madrid o a Save the Children para confirmar esto. “Nadie puede mentir sobre esto”. Y zasca.  Vale que Cristiano Ronaldo podría haber salido a desmentirlo en lugar de callarse y oye, si cuela cuela y mi imagen mientras mejora. Sin embargo, ¿Cómo sales diciendo “Perdona, pero no he dado 7 kilos a la gente que los necesita aun siendo multimillonario”? No está obligado a hacerlo, pero entiendo que no es un gesto de comunicación fácil de llevar a cabo sin que te caiga mierda encima.

Con este caso, he aprendido varias cosas. Algunas ya las sabía, pero nunca está de más recordarlas:

  • Que las noticias en internet no tienen por qué ser reales.
  • Que a veces, una llamada para desmentir o confirmar las cosas está genial. Y además, no suben mucho la factura.
  • Que no por mucho madrugar amanece más temprano. ser el primero en querer dar la noticia a veces te hace ser el primero en tener que dar explicaciones. Pero claro, hoy ni dios dirá nada. Parece que en este país sólo pide perdón el Juancar.
  • Que la gente exige a los demás cosas que ellos nunca harían. Cristiano debe ganar unos 40 millones de euros anuales. ¿Donas una quinta parte de tu sueldo? mejor dicho, ¿Donas algo? Entonces, ¿Por qué le pides a otros algo que ni siquiera tú lo haces?

Se ha quedado una tarde magnífica para disfrutar de La Guerra de los Mundos.

Foto: Alejandro Hernanz (CC)

Querido Jordi Évole

Te habla alguien al que tu programa siempre le ha causado muchas reticencias. Siempre desde el respeto, Salvados nunca fue plato de mi gusto. Eso no te ha hace ser ni mejor ni peor profesional. De ahí que sólo haya visto tu trabajo en una serie de momentos puntuales. Este pasado domingo, tocaste un tema que siempre me ha apasionado. Un tema que por desgracia, lo he sentido de cerca. No pude ver el programa desde el comienzo, así que pedí consejo sobre si merecía la pena, y algunas voces en las que confío me pidieron que te diese una oportunidad.

Acabo de ver tu entrevista a Iñaki Rekarte. Después de 58 minutos, me han dado ganas de ponerme en pie y aplaudirte con todas mis fuerzas. Hablar del llamado conflicto vasco no es fácil. Diría que se ha hablado mucho, pero nunca es suficiente. Quizás hayan hablado demasiado algunos actores y actrices que, francamente, no han aportado mucho a la normalización de esta locura.

Hay que ser valiente para hablar de ETA desde la imparcialidad, sin caer en la ira o el odio. Econtraste en el testimonio de Rekarte la voz de una parte del conflicto, del problema o de lo que sea que apenas habíamos escuchado. Quizás porque no era fácil encontrar a alguien que quisiese hablar, o quizás porque no interesaba para mantener el odio. Has humanizado una figura que existe desde hace mucho tiempo en ese juego y pocos se han atrevido a enseñar. El rencor y el odio son más poderosos que el perdón.

Querido Jordi, nos has dado una maravillosa lección acerca del poder que tiene la palabra. No han sido necesarias las imágenes de las barbaries hechas por unos locos, ni el odio, ni nada para describir la realidad de este conflicto. Tu voz y la de Iñaki nos han sido suficientes para ver la realidad de una de las partes. Sin demagogia, sin dolor, sin recursos baratos. Ha sido una entrevista magnífica, emotiva y sincera como pocas. Nunca creí que acabaría escribiéndote algo así, pero lo tienes bien merecido. Porque si me tengo que quedar con algo de Iñaki, es que en esta vida la ira, el odio y el rencor no nos van a servir para nada.

Milesker, Évole jauna.

Hoy voy a ayudar a la Guardia Civil

Ayer a la tarde, un viejo colega rojeras compartía una noticia curiosa. El titular dice así:

Interior se gasta en Vitoria 60.000 euros en una bandera de España bordada en oro

No, no es una coña, lo dice la prensa seria. El Gobierno ha decidido que no hay nada mejor a estas alturas del año electoral que dejarse dinero en dejar bonitos los cuarteles de nuestra querida España. Unos cuarteles que, si hablas con cualquier policía, te dirá que la gran mayoría están  para el derribo, descuidados y faltos de toda clase de material. Sin embargo, como estamos en año electoral, ¿Por qué no cogemos un poco de dinero y lo gastamos en pequeñas tonterías antes de que venga otro y lo robe? Y así ha sido, se han dejado diez millones de pesetas en una magnífica enseña nacional bordada en oro.

Cuando he leído la noticia, me he imaginado que la denuncia de esto vendría a manos de algún dirigente cubano-venezolano, o de algún miembro de la izquierda abertzale, pero no. Quienes han dicho “¡¿Pero qué cojones?!” han sido los miembros de la Asociación Unificada de Guardias Civiles. Éstos tienen pinta de todo menos de ser amigos de Maduro y Otegui.

El caso es que a principios de mayo, la Benemérita va a celebrar un acto por esta ciudad, y claro, el cuartelillo, pese a estar hecho unos zorros, tiene que lucir bien. Así que se han dejado un buen puñado de euros en maquearlo. Y entre lo que más chirría, está una bandera de 60000 euros. El dinero, eso sí, lo ha puesto la Subdelegación del Gobierno de la provincia.

Y ya que se han puesto a hablar, los de la AUGC también han comentado que un puñado  de cosas que hombre, les tocan los cojones. Por ejemplo, que no haya dinero para chalecos antibalas pero sí para que 15 miembros de la Guardia Civil viajen a Lourdes (que aunque salga barato, 11000 euros, no deja de ser curioso en pleno siglo XXI). Tampoco les hace gracia que tengan coches con más de medio millón de kilómetros mientras su ministro, el señor Fernández Díaz inaugura un cuartel en el municipio donde reside su madre, gastándose dos millones de euros en él. Mira, mejor corto y pego lo que dice la asociación porque os va a dejar el culo torcido:

Abrir cuarteles innecesarios en el pueblo del Ministro (Fernández Díaz, en la más rancia tradición del NODO, inauguró el pasado 15 de marzo el acuartelamiento de Fitero, en Navarra, donde reside su madre, con un coste de dos millones de euros y rodeado por otros cuarteles de la Guardia Civil).

Está claro que los pobres grillos (con cariño), están quemados. Yo lo estaría en su situación. Desde mi humilde posición de ciudadano rojo, antipatriota y graciosillo, poco puedo hacer salvo ofrecerles mi apoyo. Y si se me permite, les puedo ofrecer una solución que se me ha ocurrido mientras desayunaba. La cosa está así:

  • El Gobierno se va a dejar 60.000 euros en una bandera. En España se pasa hambre y los Guardias Civiles tienen un material que da asco verlo y todo.
  • Llamamos al fabricante de la bandera y le decimos que cancelamos el pedido porque en realidad nosotros no tenemos nada que ver con ello, fue un arquitecto. Si esto ha funcionado en Madrid con las obras de la sede del PP, lo de la bandera son dos duros.
  • Como tengo que hacer pedido en Dealextreme, compramos allí una bandera Española acabada en tela Oxford de 150cm. Coste de la bandera: menos de 10 euros.
  • Si alguien se siente incómodo comprando este material a los chinos, podemos tirar de comercio nacional. Aquí la venden por unos euros más. Ojo, tenemos que estar seguros de la compra porque NO admiten cambios. Con la tontería, nos hemos ahorrado unos 59980 euros.
  • Podemos ir más lejos y cancelar el viaje para esos 15 Guardia Civiles a Lourdes. Si lo que buscan son milagros, lo mejor es que les lleven a un cuartelillo cualquiera y les expliquen cómo sobreviven estos estirando cada real. Eso sí que es un milagro, se rumorea que detrás de él está el tercer secreto de Fátima.

 

Vergüenza equivocada

Esta mañana, el diario online local Gasteiz Hoy publicaba una foto que me ha llamado la atención. En ella se ve una fila bastante grande de personas esperando a ser atendidas por el Banco de Alimentos de mi ciudad (Vitoria-Gasteiz). En la noticia que acompaña la foto, hablan de la vergüenza que sufren muchas de las personas que se encuentran allí, pues se tapan la cara, se ponen capucha o incluso las gafas de sol para no ser reconocidas. La sociedad tiene ese don del rechazo incomprensible ante situaciones duras. Algo de lo que nos deberíamos sentir avergonzados. Yo, el primero.

Me he puesto a pensar en lo duro que debe ser vivir algo así. El tener que aceptar que no puedes mantener a los tuyos y necesitas que otros te ayuden. No debe ser fácil salir a la calle y ponerte en una cola pública para esperar la caridad de otros. Sólo de pensarlo me he sentido mal, así que imagínate lo que tiene que ser vivirlo en tus carnes. Es normal que la gente sienta vergüenza ante esa situación, pero deberíamos hacer lo posible para que no la sintieran. De hecho, esa vergüenza deberían sufrirla otros, los que han conseguido que muchas de las personas que se encuentran en esa cola, en esa foto, vivan esa experiencia terrible. Read more

Decisiones

Todo en esta vida comienza y acaba. Las cosechas, las vidas, la vida, todo tarde o temprano se acaba. Es un pensamiento bastante duro de aceptar, pero real. Todos dejaremos este mundo tarde o temprano. Tanto tú como yo acabaremos un día bajo tierra, pero deseo que ese día esté lejos, demasiado lejos en el tiempo. sin embargo, a veces reflexionas sobre ello, y llegas a puntos bastante curiosos.

¿Qué legado vas a dejar a las próximas generaciones? Seguramente, la mayor parte de nosotros no dejaremos mas que viejos recuerdos, trastos inútiles y alguna que otra cosa de valor. No todo el mundo va a dejar algo que cambie la humanidad para siempre. En mi caso, se llevarán muchísimas tonterías, objetos antiguos y toda esa parafernalia. Sin embargo, he ido generando un buen porrón de contenidos digitales. Además de este blog, está mi perfil en Flickr, donde a día de hoy hay casi 3000 imágenes bajo licencia Creative Commons. Algunas de ellas han acabado en la Wikipedia, enriqueciendo humildemente ésta. Sin duda, que haya gente que use mi material fotográfico es una de las cosas de las que más orgulloso me siento en toda mi vida.

Hace tiempo que lo pensé, y ayer por primera vez salió de mi boca. He decidido que cuando me vaya de este mundo, todos los contenidos que haya generado en la red pasarán  a ser de dominio público. No sé cuántos serán, ni quién será el encargado/a de llevar a cabo todo eso, pero estoy seguro de ello. No sé si mi presencia en este mundo será útil de alguna forma, pero me gustaría que al menos ese pequeñísimo y humilde legado sirva a alguien en el futuro.

Y eso es to, eso es to, eso es todo, amigos.

Euskaltel Wifi o cómo ser unos cutres en comunicación

Euskaltel siempre ha sabido mantener una comunicación creativa y atractiva con el consumidor. Ha firmado algunos de los anuncios más recordados de la televisión nacional. ¿Quién no recuerda aquel Patxi? Tienen buena mano comunicando a base de humor. Sólo tenéis que ver el lanzamiento de su última promoción, Euskaltel Wifi.

Han desarrollado una red de puntos wifi de libre acceso para sus clientes de telefonía móvil, y para venderlo, su eslogan ha sido un divertido “Wifi is in the air”. Sin embargo, esta vez la han cagado. No lo ha hecho su departamento de marketing, que ha seguido siendo igual de crativo de siempre. Más bien ha sido el departamento comercial el que ha hecho la cagada de forma interna.

Os explico de qué va Euskaltel Wifi. La empresa vasca ha prometido una red de wifi abierta a sus usuarios de telefonía móvil. Esta infraestructura se basa en más de 128000 puntos de conexión. Pensaréis “joder con los vascos, ¡Si que saben inevrtir a la hora de implantar un hotspot!”. Pues no, les ha salido a coste y mantenimiento cero.

Euskaltel Wifi se basa en los router de los usuarios de ADSL y fibra óptica de la compañía. Sí, usan los router de sus clientes para alimentar esta conexión. En un principio no afecta a la conexión del hogar. Si tienes contratados 30 megas, tu router te los seguirá administrando sin problemas. Sólo que ahora emitirá dos señales wifi: tu conexión local y otra para alimentar Euskaltel Wifi kalean.

Técnicamente, no me parece que tenga que verse afectado el servicio doméstico de cada uno/a. Tengo Euskaltel en mi hogar y no he notado ningún tipo de cambio. Sin embargo, si que entiendo las muchas críticas que está teniendo la compañía en redes sociales. No comparto muchas, puesto que sé que no son reales, pero entiendo que las haya.

Y las hay porque Euskaltel no ha sido claro al comunicarlas. No ha sido claro ni es ético con el usuario afectado. Yo mismo no he tenido ningún tipo de notificación acerca de este cambio en el uso del dispositivo. Han ido por el camino cutre, han vendido una gran infraestructura y han pasado de quienes la hacen posible. Uno puede darse de baja en este servicio llamando a Euskaltel, pero tampoco se ha informado bien de esto. Y digo que tampoco es ético ya que Euskaltel está ofreciendo un servicio a coste cero gracias a que decenas de miles de usuarios prestan electricidad pagada de sus bolsillos para alimentar los equipos que hacen posible Euskaltel Wifi. A cambio no reciben ningún tipo de compensación. Si acaso una mala comunicación. El usuario de Fibra Óptica no tiene acceso a este servicio si no tiene una linea de móvil. Y ya no les pidamos algo a cambio como unos megas extra a modo de contraprestación, porque lo mismo se rien de nosotros/as.

Creo que Euskaltel se ha comido una crisis 2.0 (que tampoco le va a repercutir tanto en su balance anual) por cutres. Ya sea por carta, por visita al hogar o por teléfono, cualquier medio hubiese sido bien recibido para avisar de este cambio. Muchísima gente hubiese participado de haberlo hecho de una forma transparente. Pero no, han sido cutres, y los cutres se comen marrones por ello.

Y ya no hablemos de cómo nos han vendido esta idea como si fuese la revolución de las comunicaciones. Como si FON no hubiese existido nunca.

Actualización 20/3/2015: @MikelFerEch me contesta por Twitter que sí se avisó en la factura del mes de Diciembre de dicha puesta en marcha del servicio. Que si en un mes no resolvías en su contra de dichas nuevas cláusulas, las aceptabas, dando el OK al uso de tu router para esta acción.

Bien, sigo buscando entre la maraña de facturas de esta casa. No me quiero aventurar a opinar sin verlo. Personalmente, me parece insuficiente meterlo como una cláusula más. A mí se me pasó por alto este dato y seguramente muchos ni le harían caso. En lo que me mantengo es en el detalle de ni siquiera ofrecer a quien cede este servicio la posibilidad de usarlo. Como bien apunta un lector en los comentarios, él disfruta de un servicio parecido en Francia. Ofrece y recibe algo a cambio.

Actualización 20/3/2015 16:45: Bien, ahora es el Twitter de Euskaltel el que me escribe y me pregunta si no he recibido ningún mail. La respuesta es no. Me dice que también están buzoneando la información y que hasta tienen una campaña en medios de comunicación.

Vamos a ver, seré un gilipollas como bien indico en todas mis redes sociales, pero que nadie me trate como un estúpido, por favor. A la primera pregunta, no, no he recibido ningún tipo de mail explicativo. Tampoco he recibido nada en mi buzón. Y sí, he visto publicidad en medios de comunicación. Que haya visto un anuncio de 30 segundos no implica que tenga la información completa sobre el servicio, ni me sirve para enterarme de que mi modem es uno de los hotspots de Euskaltel Wifi.

Me enteré gracias al post de Gananzia. Algo falla cuando me tengo que enterar así y no por un canal oficial de un proveedor de servicios. No, Euskaltel, no quiero información publicitaria. Quiero una carta en la que me digas: vamos a lanzar X, necesitamos tu permiso. Si le das el OK, podrás usarlo. En su defecto, me encuentro con que estoy ayudando a dar un servicio al que no tengo acceso. Como a Mikel, os remito al comentario que han dejado en el post donde dejan claro un uso ético y normal del servicio de wifi compartido. Muchas gracias.

Carta abierta a Carlos Cuesta

Estimado señor Cuesta,

Mi nombre es Alberto y nací 10 años y dos meses exactos después de los sucesos del 3 de marzo en Vitoria-Gasteiz. Vivo a apenas 50 metros de la iglesia de San Francisco de Asís, el lugar de los hechos. Allí hice la catequesis y mi primera comunión. Conocí desde bien joven la historia de los sucesos. Por eso, cada vez que entraba a aquella iglesia, sentía algo rarod entro de mí.

El pasado día 3, justo en el 39º aniversario de los sucesos, usted realizó unas declaraciones. A mí entender, le ocurrió lo que a muchos españoles nos pasa, y es que a veces queremos hablar de lo que no tenemos ni idea. Sacamos el cuñado interior que tenemos dentro y hale, a sentar cátedra. Por eso, me gustaría aclararle una serie de datos. Sí, ya sé que después usted aclaró sus palabras, pero mi cuñado interior me dice que usted lo hizo sin sentirlo realmente.

El 3 de marzo de 1976, media Vitoria se encontraba en huelga. Digo media porque era así, porque dependía de dos o tres grandes empresas. Las cosas no han cambiado mucho en ese aspecto, la verdad. Lo hacían porque en 1976, los trabajadores de nuestro país, del suyo y del mío, carecían de muchos derechos. Es cierto que  en aquel movimiento sindicalista, o en aquella huelga, había cierto sector que decidió apoyarla para debilitar al centralismo, y seguramente alguno que otro apoyase a ETA.

Aquel 3 de marzo, la iglesia estaba repleta, así que puede que alguno fuese un proetarra. También era muy posible que entre aquellos miles de trabajadores hubiesen conservadores, católicos o progresistas, analfabetos y universitarios, homosexuales y/o padres de familia numerosa. Allí no se luchaba por la ikurriña ni por la rojigualda, se luchaba por el mantel. El mantel vacío de cientos y cientos de hogares alaveses.

La Policía Armada decidió entrar en la parroquia con toda su fuerza. Lanzó gases lacrimógenos y tiró de gatillo. Hubo cinco fallecidos. La Policía Armada disparó a la multitud, dejando un centenar de heridos por arma de fuego. Si aun no lo ha hecho, le invito a que escuche las grabaciones que se realizaron durante ese día de la radio de la Policía Armada. Ellos mismos hablan de masacre, y no es un termino que lo acuñase la izquierda abertzale, los de la ceja, Venezuela, Podemos ni ningún grupo de izquierda radical. Los propios culpables de aquel suceso fueron los que bautizaron a éste como una auténtica masacre, habiendo cerca de dos mil disparos de bala. También le invito a que venga a conocer la parroquia, ya en desuso, y compruebe lo claustrofóbica que son sus dos entradas.

Usted dijo que eran terroristas los fallecidos en aquel suceso. En aquel momento, me juego el cuello a que usted habló sin pensar en lo que realmente había dicho. No le culpo, pues lo ha hecho en muchas ocasiones. Tranquilo, no es el único. En la actualidad, las personas con cierto poder medático actúan sin pensar en muchas ocasiones. No saben realmente el poder que tienen su palabra, y sueltan lo primero que piensan sin realmente comprobar si es políticamente correcto o no.

Después de haber soltado esas declaraciones, y viendo la que le iba a venir usted decidió recular. No dijo que se había equivocado, porque eso sería poco más que darle la razón a los proetarras en su pensamiento. Intentó hacer ver a la gente que sus palabras no habían sido bien entendidas o que quizás no se había expresado bien.

¿Puedo jugármela? Diría que usted dijo lo que realmente quiso decir. Por desgracia, a veces las palabras no gustan a todos. Menos cuando además son calumnias. A veces funcionan, y cualquier mentira dicha mil veces se acaba convirtiendo en verdad para la masa. Esta vez, esa mentira se dijo una vez y le llamaron la atención. Se intentó sacar rédito a una mentira que todos conocemos.

Esos cinco obreros asesinados han sufrido el abandono de las Instituciones durante casi cuatro décadas. No son víctimas de ningún tipo de terrorismo aceptado por el Gobierno de nuestro país, y los pocos reconocimientos que han recibido, o han venido por la sociedad civil, por sus vecinos o por su entorno, o por alguna administración en los últimos años.

Le pido que para la próxima vez que quiera arremeter contra el ETA o sus partidarios, utilice la verdad. No use un suceso trágico y lo adapte a su gusto para intentar manipular a sus espectadores. El mismo 3 de marzo, una serie de jóvenes realizaron ataques al mobiliario urbano de mi ciudad después del homenaje a las víctimas. Hable de esos sinvergüenzas, pero si lo va a hacer, hágalo con la verdad. No se queje si después viene alguien y le recuerde que, por ejemplo, un expresidente de nuestro país fue el responsable político de aquel suceso, al igual que varios ex ministros de la democracia. Todo ello bajo la mirada del fundador de un partido político y que además es padre de nuestra constitución.

Si realmente respeta a los asesinados durante aquellos sucesos, le invitaría a que diese a conocer la historia de lo ocurrido. Le invitaría a darle voz a sus familiares, a demostrarles que realmente les respeta. Si realmente los respeta, debería aprender a no generar odio desde su puesto. Ya sé que pido mucho, pero al menos lo hago desde el mayor de los respetos.

Un saludo.

Alberto Cabello

(Y es que para mí, el 3 de marzo es algo especial https://mural3m.wordpress.com/2013/09/19/alberto-cabello-pixelillo/)

Hasta siempre, PSOE

Hubo un momento en el que era más socialista que sus líderes. Sentía el socialismo en mi corazón cual patriota americano siente su bandera el cuatro de julio. Me ponías el himno de la rosa y oye, los pelos de punta. Pero un día vi la luz, y empecé a ver lo feo de ese partido. Las disputas internas, la falta de valentía en algunos casos, o algunas acciones estando en el poder impensables para un partido que se jacta de ser democrático y de izquierdas. A un paso de entrar y ser parte de él, pasé a estar lejos, muy lejos de su forma de ver el mundo.

Como yo, mucha gente se ha alejado del partido, ya sea como simpatizantes o miembros activos. Desde luego, no hay una sola causa de esta desconexión con el electorado, ni un único culpable. Un par de legislaturas, menos de 8 años han servido al socialismo para pasar del poder a llegar a ser muy posiblemente la tercera fuerza política del país. Desde el adiós de Zapatero, el inicio de la crisis y el relevo de Rubalcaba, el socialismo ha vivido unos años llenos de derrotas electorales, perdida de confianza, problemas de liderazgo, luchas internas por el poder y un largo etc. de situaciones para el olvido.

¿Cómo se ha llegado a tocar fondo? Nos acordamos de aquel PSOE de Almunia, teniendo los peores resultados electorales en años y saben buenos a día  de hoy para muchos socialistas. Quizás sea el momento de reflexionar y ver lo que se ha hecho durante esta última década.

Una renovación flojita

Siempre me enseñaron que hay que mirar hacia adelante y nunca hacia atrás, especialmente con los cambios. Zapatero fue una gran cara para un socialismo que a principios de siglo XXI vivía gestionado por los grandes barones autonómicos. Los que forjaron el mito de Suresnes ya se habían quedado anticuados. Ellos hicieron la revolución clandestina, con pasquines hechos con multicopistas. En el año 2000, la telefonía móvil empezaba a coger fuerza, y existía un canal llamado internet que apuntaba fuerte. Estaba claro que el cambio iba a venir bien.

Y se renovó, aunque sin dejar de lado el pasado. Se apostó y se dio peso por las figuras claves del socialismo. Porque es mejor tener contentos a las vacas sagradas a cabrearles y que empiecen a mugir. Es la diferencia entre la izquierda y la derecha en España. El conservadurismo mantiene una ley del silencio que no envidiaría a la omertá. Mientras nunca se mea fuera del tiesto, en el PSOE siempre habrá una vieja gloria que lance algún dardo. Como diría un viejo apreciado por mí, es lo que tiene haber sido un muerto de hambre, que echas de menos aquellos días de poder y te encabritas.

Después de ocho años de zapaterismo y una gestión bastante mala de los primeros años de la crisis, el socialismo se derrumbó. Es posible que en aquel entonces, España no buscase una cara amable, sino alguien que tuviese la receta para sacarnos de la crisis, y que mejor que los poderosos para ello. No era momento de poner una cara progresista o luchadora, sino amable, que diese confianza. La imagen que puede dar alguien como el viejo Alfredo Perez Rubalcaba.

Una persona encantadora, pero que no aportaba confianza. Y así se vio en las urnas. Pero más allá de éstas, se demostró que el socialismo no quería una vuelta al bunker socialista, o al PSOE de los 80 o 90. Pero se mantuvo, obligado o por voluntad propia. Y llegó el momento de elegir entre Carme Chacon y Rubalcaba. O bueno, el momento en el que el partido, de forma interna, decidiese. Visto desde fuera, pero con topos dentro, uno se entera que en realidad se vota por mantener el puesto, por seguir siendo el que controle el chiringuito en su localidad o provincia. No vaya a pasar que entre uno nuevo y mejor y te eche del sitio que llevas años calentando y en el que no has hecho nada.

Y llegamos a nuestros días. España está sumida en una crisis económica grave, con un desempleo horrible. El PSOE podría haber desarrollado una oposición demoledora contra el Gobierno. Se apostó por la llamada oposición constructiva y útil. Es decir, hablaron lo justo para no meter la pata. Se le atacó poco y mal a un presidente con una mayoría absoluta. Mientras, el pueblo llano pide acciones sociales. Para muchos, las llamadas populistas. Puede que alguien al que le entren de 3000 a vete tú a saber cuantos euros al mes en el banco, pedir esas cosas sea algo populista. Para el que las pide son necesidad pura y dura. Hubo un tipo, que curiosamente se llama como el fundador del PSOE, que vio que se podía y se debía hacer política no de base, sino de necesidad. De pueblo llano, de microeconomía. Estábamos hasta la polla de oír de la crisis de los bancos mientras media España pasaba penurias o hambre.

El 15M no abrió los ojos del socialismo, o quizás si. Por desgracia, quienes seguían controlando el pensamiento político del PSOE no vieron futuro en ese target. Llegaron las primarias, y trajeron a Pedro Sanchez, una cara bonita, un nuevo Zapatero. Perdió el socialismo más luchador, más progresista. Posiblemente el más cercano a la definición exacta de esa palabra. Se apostó por cambiar, y entraron nuevas caras con el mismo pensamiento.

El valor y pescar en el sitio equivocado

Durante los últimos dos o tres años, he tenido la sensación de que el PSOE no tenía claro cuál era su lugar para captar más votos. Su forma de pensar y de actuar me dicen que buscan el voto del centro y de los más moderados por encima de la izquierda pura. Sin embargo, después escucho a Pedro Sanchez decir que son la auténtica izquierda española. Se sienten de izquierda pero actúan como si fuesen una fuerza de centro moderado. ¿Cómo se come eso?

El 15M era una acción social contra el bipartidismo, pero el PSOE debía haber recibido el mensaje. Si quería ganar al futuro, debía cambiar. Menospreció el poder de ese germen social. Yo también lo hice. Varios años después, de aquello ha salido un movimiento ciudadano que puede que acabe con tres décadas de bipartidismo.

El PSOE necesita girar a la izquierda, y necesita hacerlo con valor. No con medias tintas. Hablar de asambleas abiertas con banderas, eslóganes o logotipos es cometer un grave error. Son mítines o actos políticos, los mismos que ha ofrecido Pablo Iglesias en los últimos meses. Sólo que para llegar a ese punto, el de la coleta, ese peligroso bolivariano ha sabido al menos teatralizar como poco el interés por la ciudadanía. No ha ido paseando con rosas o papeletas por mercados y haciendose fotos con señoras mayores. Su movimiento social recorrió España entera y se dejó ver con la gente, pero sobre todo los escuchó y se remangó las manos a su lado. Aunque fuesen actos de cara al público, está claro que los supo hacer mucho mejor que cualquier otra formación política en los últimos 30 años.

Parece que el PSOE quiere hundirse a base de sus propios ataques. El último vino con el último pacto anti terrorista. El PP ofrecía un pacto para reforzar la ley en temas yihadistas. Entre el paquete de medidas, estaba la regularización de la Cadena perpetua en España, algo que siempre ha sido un punto intocable para el socialismo español. Pese a decir en toda clase de medios y saliendo de la boca de infinidad de líderes socialistas, el partido firmó el pacto. El mismo día que se firmaba, los altos cargos del partido decían que apoyaban el pacto, pero que estaban en contra de la cadena perpetua.

Era como ver a José Tomás pidiendo el fin de la tauromaquia con las manos llenas de sangre. Si no aceptas parte de un pacto porque sabes que no es lo que necesita España, te pones en pie y le pides al resto de formaciones o de movimientos sociales que estás en contra de ello. Sólo con el respaldo de la izquierda, con Podemos, IU y las fuerzas nacionalistas, dejarías claro que España no quiere esas leyes. Pero no lo hicieron, firmaron el papel. Lo hicieron por miedo.

Y lo hicieron por miedo al qué dirá la prensa y el PP. Por miedo a lo que diga la AVT, por miedo a que les llamen terroristas o malos españoles por no apoyar una ley que de seguridad al país. Tienen miedo de las palabras de los mentirosos. Lo han tenido siempre, y hoy siguen teniéndolo. Y con este pacto, han intentado pescar votos en el sector más moderado. Por desgracia, éste o bien es votante del PP o ya es un seguidor acérrimo del socialismo de toda la vida. Mientras tapaban un hueco, abrían otro. La izquierda más plural siente vergüenza ante el apoyo a esa ley.

Faltan varios meses para las elecciones generales, pero mucho me temo que el PSOE va a recibir una buena ración de realidad. En ella verá como España ha dejado de creer en el socialismo tal y como ellos lo han cocinado. Porque ese socialismo light, poco progresista o luchador, cercano al poder y que piensa más en la macroeconomía que en el ciudadano de la calle, no es el que cautivó años atrás. Ha cambiado mucho el PSOE desde aquel 1982 en el que Felipe lograse la mayoría absoluta. Tanto ha cambiado que ahora Felipe, el del pueblo, es consejero de una gran compañía.