Análisis: carcasa con batería para iPhone de Mobilefun


Sí, ya sé que esto está medio muerto, prometo darle más vida después del verano.

Tenía ganas de hacer un análisis de algún producto.  Hace unos días me dieron la posibilidad de probar uno y me dije, que coño, voy a testearlo. Se trata de una carcasa con batería extra para iPhone 5 o 5s que podéis encontrar en Mobilefun.  Un producto que siempre he usado con otros móviles, pero que en esta ocasión, es diferente. Se trata de un combo 2 en 1 de carcasa y batería que se unen gracias al magnetismo. El resultado es la clásica carcasa algo gordita con un extra de alimentación, sólo que en este caso, no estás obligado a tener que llevar siempre un peso innecesario.

Carcasa con batería que puedes encontrar en Mobilefun.es

Francamente, me gustó el planteamiento. Si hay algo que siempre me “echaba” para atrás de este tipo de carcasas era el sobrepeso que le daban al móvil. Las usaba en viajes, pero se me hacían incómodas en el día a día. El poder quitar y poner la batería externa me parecía interesante. Vamos a ver el resultado final de un producto que desde ya os digo me encantó como concepto, pero…

Buen concepto, pero.

El producto en si es elegante. Los acabados son más que correctos. Me encanta la carcasa simple, donde se acopla la batería. Es un color grafito precioso, con un tacto a goma que me encanta. El acabado de la batería también es correcto. Juntando las partes, tenemos una carcasa algo gruesa, pero no excesivamente incomoda. Haciendo pruebas, esa carcasa me ha dado un 90% más de batería. Técnicamente, llevas una carga extra de emergencia.

Pero le encontré varias pegas. Una de ellas, aunque parece una tontería, no lo es. Al colocar la batería sobre la carcasa, ésta puede hacer que el objetivo de la cámara se reduzca. Vamos, que puede que salga un trozo de la misma en la batería. Como mucho será una mancha, pero a mí ese detalle no me haría mucha gracia en una foto especial. No es un problema enorme, la verdad, pero bueno.

Lo peor vino un par de días después. Empecé a notar que tenía problemas con mi iPhone al conectarse con la wifi. Lo actualicé, reinicié el router, hice varias pruebas y parecía que la cosa mejoraba. Pero tuve el mismo problema en mi empresa. Por casualidad, decidí quitar la carcasa al móvil, y la wifi, que ante ni siquiera conectaba, apareció por arte de magia al 100%. Sí, el imán que tiene la batería crea un pequeño campo magnético que inhibe (al menos en mi caso), la conexión inalámbrica de mi smartphone. ¿Putada? Si, porque reconozco que me había enamorado de ese trozo de plástico.

He hecho una docena de pruebas y en al menos tres de ellas he tenido el problema del campo magnético. Una verdadera lástima, porque como ya dije, el concepto me encantaba.


Madrugar es de pobres


Las rosas son rojas, las violetas son azules y madrugar es de pobres. Que ojo, hay que respetar y tal al que no piensa como tú, pero admitámoslo: madrugamos porque nos obligan, y punto. Es un hecho que lo suyo es despertarse a una hora considerable, entrada la mañana. Madrugar no tiene ni que ser sano.

Vamos a ver, soy un currito. No tengo ni un clavel en el banco, lo que me obliga a tener que pasar por ese aro llamado trabajo. O trabajo o vivo del viento, y que yo sepa, éste no alimenta. Lo único que puedes comerte gratis en este mundo son tus huevos o una hostia, y ninguna de las dos cosas es muy apetitosa. Por lo tanto, madrugo porque mis necesidades primarias me obligan. ¿Te crees que siendo muchimillonario me iba a despertar antes de las doce del mediodía? ¡Anda y que se jodan los muertos de hambre! Que levanten el país ellos solos. Llego a ser rico y lo más pronto que me despierto es mañana.

Mierda, sólo ha sido imaginarme ser un tipo rico y ya he empezado a pensar como ellos.

“Es que si madrugo, me da tiempo a hacer más cosas y a ser más áctivo”. Tú lo que eres es un pobre infeliz. ¿Dormir no es hacer algo? Es un placer. Es casi tan placentero como ir al baño o un buen, ya sabéis, eso que rima con Volvo.  “No veas lo bien que va mi vida desde que madrugo y hago una sesión de running a primera hora”. ¿Running? ¿RUNNING? Te ponía a correr delante de un leopardo, por listo.

Además, que despertarse pronto no es lógico. ¡No hay nada bueno en la tele! ¿A qué hora dan las mejores películas y los programas estrella? ¿A las siete de la mañana? ¡Que va! a esas horas sólo emiten noticiarios, que son lo más triste del mundo, casi como los que les gusta madrugar por placer. Sinceramente, a mí me están empezando a dar pena estos infelices. Les llego a respetar pero no a entender. Acepto que haya gente a la que le guste que le echen cera hirviendo como motivación sexual, pero nunca lo probaré.

Que no me vais a convencer, que dormir mucho es una gozada y hacerlo hasta tarde, más. A muerte con El Gran Wyoming.


¿Me ayudas con este problema en Google Adsense?


Llevo meses con un problema con Google Adsense.  Casi un año intentando solucionar un problema, pero siempre que lo intento solucionar, acabo tirando la toalla. El enmarañado sistema de asistencia de Google es de todo menos accesible. Quiero decir, no ofrecen un contacto directo donde asesorarte para problemas complejos. Te lelvan de una página de asistencia a otra y cuando te ofrecen un sitio de contacto, automaticamente la web me deniega la asistencia. Por eso voy a escribir aquí mi problema. Entiendo que no me podréis ayudar mucho encontrando una solución, pero quizás podáis encontrar o decirme un camino a seguir.

Tengo una cuenta de Google desde hace años. Al comienzo, tuve dos. Una, llamemosla A, es la que actualmente uso y con la que gestiono toda mi información personal de Google (correo, Youtube, Google+,…). Después tuve una cuenta B (chistes no, gracias), con otro mail para gestionar otro proyecto. Con esta cuenta B registré mi cuenta de Google Adsense. Hice todo el proceso, vinculé mi cuenta corriente, hasta sigo guardando la carta que me mandó Google desde Estados Unidos y que me hizo ilu en aquellos días.  Usé Adsense durante un tiempo en mi blog allá por el 2008 o 2009 y lo dejé. No lo he vuelto a usar. Esa cuenta B se perdió por el desuso y seguí con mi cuenta A.

Años más tarde, concretamente en 2013, intento abrir Adsense.  Ya no recordaba que estaba vinculado a la cuenta B. Voy a acceder a este servicio con la cuenta A y me dice que ya estoy usando Adsense con una cuenta vinculada a mi persona. Pienso “Guay, pues accedo a la B”. Evidentemente, no me acuerdo de la contraseña. Intento recuperarla pero ¡ZAS! la cuenta ha sido eliminada. Posiblemente por falta de uso o vete tú a saber por qué. Evidentemente, como esa cuenta ya no existe, NO puedo acceder a Adsense con ella, pero Google Adsense me dice que sigo siendo su usuario. Y sin embargo, no puedo crearme una nueva con mi cuenta A, la que uso hoy en día. Vaya putada locura, ¿Eh?

Ese es mi problema. ¿Cómo puedo acceder a mi cuenta de Adsense? He intentado mandarles un mail a la gente de Google desde el formulariod e ayuda de Google Adsense, pero no me lo permite ya que la cuenta desde la que estoy intentando mandar tiene una solicitud de Adsense rechazada (lo que os he comentado, porque existe la otra). ¿Conocéis a alguien que me pueda ayudar? ¿Algún contacto o soport e de Google España que me pueda ayudar? A ver si entre todos me podéis ayudar a salir de este pequeño laberinto. Si esste post no sirve de ayuda para salir del problema, que al menos sirva para que quede constancia de mi queja ante las dificultades que uno puede tener para poder solucionar un problema con Google.


Los blogs personales han muerto


Los blogs personales han muerto. Es curioso que diga una afirmación así en un blog personal, pero es una realidad. Los blogs personales están en el ocaso de su vida. Se acabó, fue bonito mientras duró. Después de casi dos décadas de historia, los blogs en los que la gente contaba su vida nos están diciendo hasta siempre.

¿El motivo? Quizás la culpa de todo la tengan las Redes Sociales. En mi caso, Twitter mató a la… ¿estrella? del blog. La falta de tiempo, de interés, sea lo que sea, el caso es que he notado como los blogs personales pasaban de moda. Seguimos escribiendo en ellos, pero de forma casi testimonial, muy de vez en cuando. Mantenemos un fino hilo de vida en ellos, más por lo que han sido para nosotros que por lo que serán.

Nunca he sido un gran lector de blogs. Quizás por eso nunca fui un gran bloguero. Dicen que para escribir hay que leer. Durante diez años he escrito en esta página y apenas he leído otras más allá de las de mis amigos más cercanos y de forma muy esporádica. Y reconozco que hace tiempo que no lo hago, así me imagino que el resto del mundo ha optado por el mismo camino.

Esto no significa que el blog haya muerto. Todo lo contrario. El blog es una gran herramienta, ya fuese en 2004 o 2014. Sólo que hoy los blogs se han profesionalizado, o se han vuelto más específicos o técnicos. Leemos bitácoras sobre nuestras aficiones y gustos, pero apenas nos paramos a leer las historias de gente como nosotros. Está claro que al ser humano le sigue gustando escribir. Y seguirá escribiendo, pero bajo otros perfiles o usando otras herramientas.

Me da pena escribir algo así, más en un año especial para este blog, que cumple diez años en agosto. Pero por desgracia, es la realidad. Atrás quedaron esas competiciones por los Bitácoras, esos magníficos encuentros llamados Beers & Blogs y los EBE llenos de blogueros hablando de blogs. Echando la vista atrás, casi te parece que ha pasado un siglo desde aquellos tiempos.

Aun queda algún que otro lector y lectora de historias personales. A ellos nos debemos y no podemos hacer otra cosa mas que agradecerles su afecto durante tanto tiempo. No sé vosotros, pero yo no me he planteado nunca darle carpetazo a esta cosa. Para mí el blog no deja de ser un diario público que bien podría ser una autobiografía. Mi descendencia tendrá en mi blog 10 años de mi vida. Esperemos que sean unos cuantos más.


Las chapas Pixelín, por Camaloon


Este es un año muy especial para mí en cuanto al aspecto de la red se refiere. En agosto, este blog cumplirá 10 años y dentro de unos días celebraré el quinto aniversario de mi Twitter. A finales de año, Pixelín cumplirá 5 años.  Ahora ya entenderéis por qué es tan especial. Por eso me apetecía celebrarlo haciendo algo para recordarlo. Siempre había querido hacer algo de merchandising de mi “marca”, pero por una u otra razón pasaba al cajón del olvido. Hace unos días decidí que ya era hora de pasar a la acción. Descubrí Camaloon y decidí preparar las primeras chapas con la imagen de Pixelín. Unos días después, las Pixichapas estaban en mi poder.

Voy a aprovechar para hablaros de Camaloon. Son una empresa de Barcelona que desde su web te permite crear un buen número de productos propios, desde chapas hasta skins para tu smartphone. Están en Barcelona y a mí me llegaron recomendados por el propio creador de Pixelín, por lo que se ganaron mi respeto de forma inmediata.

Total, que el 14 de abril hice el pedido de 100 chapas. En acabado mate, ya que todo el mundo me recomendaba este tipo de acabado en Camaloon. 10 días después (no pillé el pedido exprés y teniendo la Semana Santa de por medio), recibía un paquetito con 100 Pixichapas que bueno, desde el primer momento me tienen enamorado. Estoy muy contento con el resultado final y con la atención que recibir por parte de ellos. Reconozco que el servicio que ofrece Camaloon está genial. Muy cercano, lo cual es de agradecer.

Ya hay un puñado de personas que lucen su pixichapa. He pensado que pediré siempre algo a cambio. Me explico, si alguien me pide la chapa, se lo cambiaré a cambio de 10 segundos de su vida. Concretamente los 10 segundos que le pediré que me regale delante de la cámara de mi móvil. Me gustaría conseguir casi 100 videos de conocidos/as bailando o haciendo el tonto delante de la cámara. El resultado puede ser divertido y sería un recuerdo imborrable. ¿Qué os parece?¿Queréis una pixichapa?

Puedo prometer y prometo que este NO es un post patrocinado. Simplemente me gustaría empezar a compartir mis buenas experiencias en el blog.

No es otro estúpido post sobre 8 apellidos vascos (o si)


Lo reconozco, NO he visto 8 apellidos vascos. Debo de ser el último vasco/español sin verla, pero que queréis que os diga, no me llama. Que ojo, no digo que sea mala, ni que no me vaya a gustar. Sólo que tengo otras cosas mejores que hacer. Eso no implica que la película del año me parezca todo un éxito del cine nacional. ¿Quién se iba a imaginar que una película tan normalita como ésta iba a acabar rompiendo records de Torrentes y Tsunamis?

8 apellidos vascos ha generado polémica. Incluso ha habido voces críticas que la han tachado de todo y nada. Normalmente estas críticas vienen de los extremos opuestos, es decir, de gilipollas listos de guardia. Que si está llena de topicazos, que si no recoge la realidad social,… hombre, es una comedia romantica, no me espero un Malcolm X de Spike Lee o La Lista de Schindler. Busca hacer reir y sobre todo, entretener a un público amplio. Y lo ha conseguido, vaya si lo ha conseguido.

Reunión de la redacción de los haters de 8 apellidos vascos

Lo que más me llama la atención de este bombazo es lo útil que ha resultado para potenciar el turismo. Sí, aun es pronto para saber si el “efecto 8 apellidos vascos” ha servido para atraer turistas a Euskadi. Sin embargo, puedo decir que ha conseguido que la egnte al menos se interese por esta tierra. Veréis, por motivos laborales, hago un seguimiento importante a determinadas palabras clave. Ya sabéis que soy un profesional del Social Media (que bonito me ha quedado, joder), y entre mis clientes se encuentra una cuenta relacionada con el turismo vasco.

Como todos los CM’s de este mundo, tengo mil alertas activas sobre los temas interesantes para mis clientes. Topsy no para de enviarme tweets de gente que habla de visitar Euskadi, el Pais Vasco o cualquiera de sus tres provincias. Creí que como todo, se llenaría de haters conservadores, pero no, lo cierto es que cada día leo un buen puñado de personas de todos los rincones del país diciendo a sus contactos que tienen muchas ganas de visitar mi tierra.

Como ya os he dicho, quizás sea exagerado o pronto para hablar de un efecto relacionado con la película, pero de momento, podemos decir que 8 apellidos vascos ha potenciado más la imagen de Euskadi que muchas campañas preparadas expresamente para ello. La cinta de Emilio Martínez-Lázaro ha calado en esa España media, que posiblemente no conociese Euskadi más allá de los topicos turísticos gafapasta-sobreexplotados que hemos vendido, como la alta cocina vasca, los vinos de la Rioja Alavesa y el Guggenheim.

Algún día, cuando la vea, hablaré sobre los listos de guardia que la critican. Pero eso, amiguitos míos, será otro día.

Foto: Harry Mitchell

Fixielane: pasión por las bicis fixie


Venga, hoy en este post os voy a confesar algo: no se andar en bici. Nadie es perfecto, amigos míos. Aquiles tenía su talón, la estrella de la muerte tenía su agujerito y yo no se usar una bicicleta. Lo intenté de crío, me pegué un par de piñazos y nada, abandoné la idea. Nunca pasé de la bici con ruedines.

Ahora, con 28 años, más barba y menos pelo, me vuelve a entrar ganas de aprender. La culpa la tiene Fixielane, que me han descubierto el mundo de las bicicletas fixie. Esta tienda online de mi ciudad ha llegado a mi vida y me han hecho conocer un mundo de color y estilo.

Antes de nada, ¿Sabéis qué son las bicicletas fixie? Para los que no estáis en la onda de lo cool, deciros que son esas bicicletas de colorines que veis por vuestra ciudad. ¿Sólo eso? No. Las bicicletas fixie son bicis de una sola velocidad, es decir, con un solo piñón. Este puede ser fijo (bicicleta fixie) o libre (single speed).  Son bicicletas finas, muy urbanas y como no, muy a la última. Para algunos, una tontería, para otros, una forma de vida.

Bicicleta Pepita Bike Tobago a la venta en Fixielane.

Reconozco que las bicicletas que vende la gente de Fixielane me tienen enamorado. Tienen un montón de modelos, además de contar con una barbaridad de accesorios y componentes. Vamos, que con la tontería me han hecho que me pique el gusanillo y me esté planteando aprender a montar en bici a mis casi treinta tacos.

¿No hay gente que aprende a nadar en su jubilación? ¡Si quiero puedo aprender a montar en bici! A cambio de alguna caida,  se abre un mundo nuevo en cuanto a transporte se refiere.  Hasta a la hora de hacer turismo. No sé, puede que este verano me arme de valor, le quite la bicicleta a mi padre y me ponga a intentarlo. Si lo consigo (cruzad los dedos), Fixielane tendrá un nuevo cliente.

Quella Varsity Trinity a la venta en Fixielane.

¿Lo conseguiré? ¿Me romperé algo? ¿Acabaré corriendo un Tour? el tiempo lo dirá. Mientras, os he hablado de la buena gente de Fixielane, que como ya os he dicho, son tienda online. Por si os interesa ;-)

¡Un abrazo!


Mi viaje por América en Aventureros de Radio Vitoria


No había pasado ni 15 días de mi visita a Radio Vitoria cuando me llamaron para invitarme a otro programa. En esta ocasión no fui pixelillo, ni hable de nuevas tecnologías. Me presentaron como Alberto Cabello y hable de un viaje. Posiblemente el mejor vaje de mi vida.

Os pongo en situación. La gente de Aventureros de Radio Vitoria contactó conmigo para que contase mi viaje de 21 días por los Estados Unidos. Es ese viaje que hice el año pasado y que me llevó de Chicago a Miami pasando por Nueva Orleans. Tuve la oportunidad de contar alguna anécdota y sobre todo, de guardar en un archivo sonoro un recuerdo que jamás olvidaré.

Os dejo con el audio. Sólo me queda agradecer a Pilar Ruiz de Larrea el detalle de haberme invitado al programa. ¡Mil gracias!


El mal gusto de Informativos Telecinco


Y cuando crees que ya no puedes meterte más con Telecinco, llegan sus informativos y te dan vidilla. Está claro que la tele de Vasile y compañía está pensada para un público que lo que pide es basura. Respeto totalmente su estrategia. Sabe quién es su cliente y qué busca. Sin embargo, hay ocasiones en las que su producto se pasa de frenada y acaba teniendo sus momentos de gloria.

La semana pasada, Telecinco volvía a estar en boca de todos por un suceso inesperado. La muerte de una concursante de La Voz Kids hizo que la polémica se uniese a Telecinco, pero en esta ocasión de una forma involuntaria. Lo de hoy no lo llamaría polémica, pero me resulta de mal gusto.

Os situo. Esta mañana, mientras desayunaba, como de costumbre veía Informativos Telecinco. Llevo años viendolos, no sé por qué. El caso es que hablaban de una situación peculiar y sorprendente que se da todos los días en un rincón de Vietnam. Los niños han de cruzar un rio para ir a la escuela. Para no mojarse, suelen meterlos en una bolsa y sus padres los llevan hasta la otra orilla. Reconozco que es una situación surrealista, y cuando ves la imagen reconozco que hasta tiene cierto punto gracioso. Pero cuando meditas y ves que esos niños corren peligro, las cosas cambian y cualquier atisbo de gracia desaparece.

Los presentadores del noticiario presentaron la noticia de forma seria, como debe hacerse. Sin embargo, unos segundos después de empezar el reportaje, la seriedad se viene abajo. Es meterse un niño en la bolsa y que todo tipo de canciones relacionadas con rios suenen, haciendo que una situación trágica, triste y nada agradable se convierte en una mofa. Suena Tam Tam Go, electro latino,…

Total, que me calentó el desayuno. Al volver del trabajo, busqué ese video en la web te Telecinco, y lo encontré. El titular dejaba bien clara la noticia: “Cuando ir al colegio supone jugarse la vida”.  ¿Había cambios? en absoluto. La misma mierda. Te venden dolor en el titular, ves el video y parece APM.

Entiendo que haya situaciones en  las que hacer esas cosas sean normales, pero nunca en una noticia como esa. Sobretodo cuando hay peligro en la integridad de un ser vivo. ¿Te imaginas un especial del 11-S con Raffaela Carrá de fondo? no soy un periodista, ni estudie periodismo, pero respeto mucho a sus profesionales. Dicen que el periodismo se muere, y es normal si a veces ocurren estas cosas. Sea quien sea el que tuvo la idea, ya fuese un becario o el director de los informativos. Hacer estas cosas desprestigian la imagen de los profesionales de esos informativos, pero sobretodo a su profesión. Puede que me haga mayor y que esto os parezca una soberana estupidez, pero a mí me ha parecido de mal gusto.


Los Soprano y yo


Estoy revisionando Los Soprano. No estoy seguro al completo, pero creo que es la sexta revisión que hago a esta serie. Dicho esto, te puedes hacer una idea de lo que me puede llegar a gustar esta serie. Es curioso, pero nunca había escrito un artículo sobre esta serie en mi blog. Pero eso tiene arreglo sencillo.

¿Qué puedo decir de esta serie? que para mí es la mejor de la historia. Esto no implica que esté o no en lo cierto, sólo planteo mi opinión. He visto The Wire, la que para muchos es la otra elegida para dicho título. Serie que me encanta y me parece una autentica joya de la televisión moderna, pero que para mí está un peldaño por debajo de Los Soprano.

Porque Los Soprano es algo más que una historia. Es el día a día de una persona atípica. David Chase nos presenta la vida al completo de una figura desconocida como es un mafioso. Y no sólo eso, consigue que cojamos cariño a un autentico hijo de puta, con perdón. Es la grandeza de esta serie, llegar a crear simpatía hacia un sociopata como Tony Soprano.

Los Soprano es una serie que hace grande a la televisión. Situa ésta a la altura del mejor cine. En esta serie hay detalles, a veces minúsculos, que la hacen diferente. El mero detalle de escuchar la respiración tosca de Tony, algo que nunca se suele dejar en otras series, hace que veas lo amplia que es la visión del director en querer acercarte y adentrarte en la historia.

Es una historia como la vida misma. Las situaciones se van cociendo poco a poco, hasta que un día llegan al punto de explosión. No hay giros radicales, ni esa sobreexplotación hacia personajes que funcionan mejor y los ves hasta en la sopa. Es una vida, con sus sonrisas y sus llantos. Si hay algo de Los Soprano que me gusta es eso, el hacerme sentir que estoy viendo la vida de esa familia.

Además, con esta serie me ocurre lo mismo que nos ocurre a casi todos con Los Simpson. Hay muchas situaciones, frases o dialogos que los empleo en mi vida. La culpa de esto la tienen mis amigos, con los que hice una de las revisiones y francamente, es uno de los mejores recuerdos de los últimos años.

Si no la has visto, la tienes mas que recomendada. En su contra diré que no es precisamente una serie corta. Son 7 temporadas con una duración por capitulo de casi una hora. Disfrutad las dos primeras temporadas porque son de lo mejor que se ha escrito y rodado para la televisión. Y como no, disfrutad de su intro, que roza ya lo mítico.

Lo dicho, dadle una oportunidad. Y los que ya la hebís visto, ¿Qué os pareció? Espero vuestros tuits o vuestros comentarios.


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