Pearl Jam y yo

Esta tarde, yendo hacia el trabajo me dije “algún día tendré que escribir un post sobre Pearl Jam”.  Unas cuantas horas más tarde, tomé una ducha. Os lo cuento porque en mi baño tengo una base para conectar el iPod, y casi siempre que me ducho, me acompaña la música. Esta vez elegí una lista de canciones de ese grupo. Sonaron Yellow Ledbetter y Daughter, dos de los temas más bonitos que ha escrito esa banda. Tengo mono de escribir, y el blog llevaba unos días abandonado, así que he decidido hablar de esta banda. Y que leches, que he cogido una camiseta del montón y mira que cosas, era una del grupo.

Creo que casi todos conoceís a los Pearl Jam. Os sonará un disco llamado Ten, con canciones como Even Flow, Black, Alive o Jeremy. Posiblemente, Ten será uno de los mejores discos de la decada de los 90, y uno de los mejores de los últimos 30 años. Sus canciones, a veces grunge y otras veces tan tiernas son como la vida. Un compendio de buenas y malas vibraciones. A veces duras y otras veces tiernas.

Eddie Vedder, de Pearl Jam, en directo.

La prueba gráfica de que he visto a Pearl Jam en directo

Para mí, Pearl Jam nacen allá por el 2006. Sabía que existían, pero no conocía su música. Algo curioso, puesto que ese año tocarían por primera y única vez en mi ciudad. Unos meses después de este concierto, me enamoré de Even Flow, una de las canciones que más escuche en mi post-adolescencia. ¿Sabes lo duro que es enamorarte de una banda justo después de haberla tenido a unos metros de tu casa? Creo que uno de mis primeros recuerdos acerca de esta banda es junto a una vieja amiga, paseando por un parque, confesandole que nunca les había escuchado.

Después han venido otros recuerdos y asociaciones de canciones con etapas de mi vida. Una de las canciones que más me gustan de esta banda es Jeremy. Una canción preciosa, pero con una historia triste, muy triste. Quizás ese aura traspasase la frontera del disco y me acabó infectando. Reconozco que cuando me siento triste, Jeremy aparece en mi cabeza. Es sentirme melancólico y que en mi cabeza se empiecen a escuchar las primeras notas de esa canción. Cuántas veces abré tocado esas notas con mi cabeza. Cuántas veces las abré tarareado o tocado con la guitarra o el bajo. Una canción increíble, pero que me acaba dejando para el arrastre.

También hay buenos recuerdos. En 2010 pude verles en directo. No fue en Vitoria, sino en Bilbao, pero me era indiferente. Aun sigo dando botes al recordar Even Flow. Tengo la suerte de tener ese concierto grabado en mp3. Es un básico en mi iPod.Pero si me tengo que quedar con un recuerdo, éste será obra de mi amiga Sara.

Veréis, hay dos cosas que siempre he querido que me las regalase alguien especial. Una de esas cosas es la autobiografía de Johnny Cash. La otra, era el Ten de Pearl Jam. Un día, abrí el buzón de mi casa y me encontré un sobre algo abultado. Al abrirlo me encontré ese disco. Llevo cinco minutos pensando y creo que no podré describr nunca lo que sentí en ese momento. Emoción, ternura, felicidad, cariño… mételo todo en una batidora y te acercarás a lo que sentí. Aun no ha hecho un año desde que conocí en persona a mi amiga Sara. Fue este verano, durante unos días que bueno, espero contaros, porque fuero asombrosos. Creo recordar que aún en aquel tiempo, le volví a dar las gracias por el detalle. Hay gente increíble, y luego está la gente como Sara, que nunca pide nada y siempre está ahí, dispuesta a escucharte. Una buena amiga ligada a uno de mis grupos favoritos.

Con el tiempo, ha crecido mi admiración hacia Pearl Jam. Cada poco voy enamorandome de una nueva canción. Hace  tres o cuatro años, Get Some. Hace cosa de un mes, Spin the black circle. Hoy, puede que sea Daughter la elegida. Es la magia de la música. Un arte que es capaz de enraizar en tu vida y no despegarse jamás. Os recomiendo a esta banda. Seguro que los conoceréis, pero bueno, nunca está de más una recomendación musical. Puede que el siguiente artículo sea sobre música, o quizás sobre unas vacaciones. O de los recuerdos acerca de nuestros viajes. O un analisis de lo dependientes que somos de los recuerdos. Que se yo, ya escribiré sobre algo.

Carta de la Virgen del Rocío a Fátima Bañez

Querida Fátima,

Gracias por tu devoción. Créeme, estoy muy feliz de recibir tanto cariño por parte tuya.  Sigo tu pasión hacia mi persona desde que eras bien chica. Recuerdo tus primeros rezos, allá por tu infancia, para conseguir la Mariquita Perez que no te quería regalar tu padre. También recuerdo aquellas plegarias que realizabas en tu adolescencia y juventud para conseguir un novio guapo. Créeme que intenté hacer todo lo posible. Sé que puedo hacer milagros, pero hija mía, una cosas son milagros y otra cosa son lo que tú pides.

Lo del novio lo intenté, pero esto no funciona como crees. Puedo echar una mano, pero también necesito que la otra parte colabore. Y no pretendo ser maleducada, pero hija, con esa carita que me gastas… oye, que si encuentras alguien que te quiera, date con un canto en los dientes. Que lo importante es la belleza interior, por el amor de mi jefe (Dios).

Pero te escribo por otra cosa. En los últimos meses mi nombre ha estado ligado al tuyo. Me gustaría agradecerte la publicidad que me has hecho, pero me gustaría pedirte que no lo volvieses a hacer. No es nada personal. Te quiero, pero mejor pídele favores al resto del santoral. Por ejemplo, San Eugenio apenas tiene trabajo. El muy bribón se pasa el día de aquí para allí, haciendo turismo por el cielo. Claro, apenas tiene trabajo. ¿Cuántas veces has escuchado “Ay, San Eugenio, hazme X”? Siempre a los mismos. Que yo quiero mucho a mi rebaño, a mis andaluces, pero hija, no os puedo ayudar siempre.

Otra cosa. Está bien qué pidas ayuda a tu virgen favorita. Que pidas un milagro bueno, es lo que se suele pedir. Os podemos ayudar cuando no tenéis capacidad de cambiar las cosas.  ¿Qué quieres lluvia? pues vamos hasta el altísimo y preguntamos si concede ese deseo, y si da el OK, pues todos felices. Nos gusta hacer milagros, no el trabajo de los demás. No puedo ayudarte con tus parados, Fátima. Bueno, si puedo, pero no quiero. Es que ese es tu trabajo: crear empleo. Si voy donde nuestro señor y le digo “una política pide que creemos millones de empleos”, una de dos, o se ríe de mí o me manda a la mierda. ¿Sabes lo difícil que es hacer un milagro? La cantidad de papeleo que conlleva, la de rezos y dedicación. Claro, vosotros lo pedís desde ahí abajo y os limpiáis las manos, nos pasáis el marrón a los santos, y nosotros dale que te pego, a trabajar.

Mira, lo mejor es que te comas este marrón tu sola. Bueno, tú y tu Gobierno. Que nosotros estamos para erradicar el hambre en África, para vestir a los negritos y para darle un punto folklórico a las fiestas de los pueblos. Y que además, lo tuyo es una promesa electoral, y San Pedro nos dijo en su día que los santos no nos podíamos meter en política, que eso si acaso lo hagan los obispos, que no tienen otro pito que tocar. Y que además, ya te conseguí el puesto de Ministra y aun no has cumplido tu promesa.  Que aun te recuerdo ahí, arrodillada delante de la cama rezándome y pidiéndome ser ministra y que a cambio obrarías el bien entre los españoles.  Pues venga, a obrar, a generar empleo. Y si no sabes, pues hija mía, a otra cosa.

Muchas gracias de todo corazón.

Tu amiga.

La Virgen (la de verdad, no la Trini. Esa es fea pero ya folló cuando erais crías).

PD: Hazme el favor de hacerle llegar un mensaje de Judas Tadeo a Montoro: “No, no puedo hacer desaparecer a Mortadelo para que así no os comparen, lo siento”.

PD2: De igual forma, Judas me ha pedido que no vayas a rezarle, que tampoco puede hacer nada. Que lo tuyo va más allá de las causas imposibles.

Boston y el morbo

Ayer era festivo en Boston. Se celebraba el día de los patriotas. Coincidiendo con esta festividad, se celebra el maratón de Boston, una de las más importantes del mundo. Miles de participantes con el objetivo de llegar los primeros a la meta. De repente, una explosión apagó el espíritu deportivo de la ciudad, llevándose consigo la vida de varias personas e hiriendo de gravedad a bastantes. Como siempre, sentí vergüenza, rabia e ira por lo sucedido. Es algo que aun me impresiona pese a haber crecido con ese tipo de noticias muy cerca de casa. Pero hoy no voy a hablar de lo que sentí ante esa aberración. Hoy voy a hablar de lo que pasó después.

Y después pasó lo de siempre en estos casos. El morbo hizo acto de presencia, y en esta situación, la cosa fue más fácil. Y digo que fue más fácil ya que había cientos, miles de cámaras cerca del lugar del suceso. Las Redes Sociales y, por consiguiente, la prensa se llenaron de fotos y videos de sufrimiento, sangre y mucho, mucho dolor. A medida que pasaban los minutos iban saliendo imágenes cada vez más fuertes. Imágenes que eran tendencia en todos los timeline del planeta, no sólo en el mío. Un defecto del ser humano. Somos morbosos de nacimiento. Lo eres tú y lo soy yo, y no hace falta que ahora intentes demostrar lo contrario, porque no te creeré. Hasta yo mismo me sentí tentado a ver esas imágenes, pero dije No. Y dije no como horas antes dije no a picar algo antes de la cena. Sabía que no era lo mejor, así que me contuve e hice lo correcto. Pasaron cerca de dos horas hasta que vi la sangre y la casquería para hablar de ella en este artículo. Sin embargo sabía que existía porque como os he dicho, era tendencia en mi Twitter.

Hice un pequeño experimento. Minutos después de la explosión lancé este tuit:

No os preocupéis, en el link no encontraréis más que una foto de casquería sí, pero animal. Vamos, lo típico que compra tu madre en la carnicería. Quise medir el grado de morbosidad que existía en mi TL. Como quien se pone a pescar, lancé el sedal y esperé un rato hasta recogerlo. Mientras, me puse a ver cómo actuaba la prensa.

No haré distinciones sobre la prensa española o la americana, ni opinaré sobre la difusión que ofreció TVE.  Hubo un momento en el que lo importante, y no sé por qué, era decir la cifra de muertos. Twitter se llenó de recuentos no oficiales. Unos decían 2, otros 23 porque es lo que iba diciendo la cadena X y Z, otros añadían uno más… era terrible. Cada medio se lanzaba a soltar una cifra. Cifra ésta que aun estaba lejos de confirmarse. Veréis, no sé mucho sobre periodismo, pero creo que lo mejor siempre es confirmar la noticia. Ayer la noticia era la explosión, y hasta que las autoridades no confirmaron la cifra provisional, todo lo demás no era noticia. O si lo era, pero por morbo. Un morbo sangriento que consigue atraer la atención de la sociedad.

La sangre vende, y cuanta más de ésta haya, más  atención se conseguirá, y por lo tanto, más audiencia y más dinero. Los periodistas de mi TL no paraban de dar cifras, ninguna de ellas oficial salvo algunas contadas excepciones. No quise entrar muy al trapo, pero sí que fui muy crítico con ese recuento que se estaba dando. Opinaba (y sigo opinando) que todas aquellas confabulaciones sobre el número de muertos sobraban. Hubo personas que me rebatieron de forma muy correcta, sugiriéndome que al fin y al cabo, muchos tuits pretendían informar. Sin embargo,  me mantenía en mi forma de ver las cosas. Para mí todos aquellos medios lanzando número de muertos no hacían más que avivar el morbo.

¿Te imaginas que en ese momento un medio coloca en su web un contador de muertos? Algo así como las cuentas atrás que se colocan cuando se acercan los Juegos Olímpicos o el mundial o la final de la Champions. ¿Qué os parecería de mal gusto? pues los tuits de ayer de la prensa hicieron lo mismo, sólo que centralizados en una red social con una capacidad tremenda de viralizar. Ahí, amigos y amigas míos/as está la línea fina que separa la información del mal gusto.

Antes de recoger el sedal de mi cebo lancé algún otro tuit con el mismo enlace, para avivarlo más. Aproveché y me di una vuelta por los principales medios de comunicación. Todos hablaban del trágico suceso, y por desgracia una gran mayoría acompañaban sus artículos con imágenes cargadas de sangre.  ¿Era necesario eso? ¿Necesitábamos colocar a un pobre hombre con una pierna amputada en las principales cabeceras digitales del mundo? Repito que no sé nada, absolutamente nada sobre la ética periodística ni sobre el periodismo en general, pero mi intuición me dice que el verdadero periodismo tiene como objetivo informar sobre lo sucedido. Aquí no me sirve lo de las mil palabras y la imagen de marras. La tragedia de Boston es fácilmente explicable sin necesidad de colocar casquería humana en portada. El mismo respeto que intentamos demostrar durante años con las barbaridades que hizo ETA nos debería haber enseñado algo. Y no me gustaría criticar al periodista, puesto que él es un mandado y como ocurre en mi trabajo, donde hay patrón no manda marinero. Sé que muchos escribieron la crónica pensando lo mismo que yo, y sé que sus superiores dieron la orden de colocar ahí las fotos. Un periodista informa, es un peón en un ajedrez donde su trabajo es noble, pero nada reconocible.  Puede que ellos quieran cambiar el mundo, pero unos pisos arriban, o en otros despachos piensan en ganar más dinero.

Ayer fueron muchas las personas que obraron y obramos mal. Yo mismo no ayudé a calmar los ánimos usando ese “tuit cebo”. Un minuto después de la explosión la noticia era la explosión. Minutos después la noticia era la misma, una o varias bombas explotando en el maratón de Boston. A la hora, la noticia era ampliable a “Varias bombas en el maratón de Boston. Se confirma que hay heridos de importancia”. Hasta que no salió un miembro de las autoridades de Boston, toda información acerca de fallecidos carecía de sentido. Era pura desinformación. Lo mismo si hubiesen sido uno, dos o cuatrocientos los muertos. Aún si la fuente fuese un periodista que vio morir en sus brazos a una persona. Si algo me ha enseñado la vida es que no me crea nada que no hayan visto mis ojos, y si me lo cuentan, tendré que verlo para confirmarlo. El juego del quién lo publica primero estuvo otra vez en boca de todas las redacciones. Sólo me gustaría decir una cosa, y es que cuando hay muchos sufrimiento, heridos o peor, incluso muertos de por medio, las noticias pasan a ser algo mucho más serio y difícil de tratar.

Al recoger mi cebo, me encontré con  que al menos 228 personas habían hecho click en él. La verdad, me esperaba algo peor. Sin embargo me da que pensar que tantas personas quieran ver sangre y sufrimiento. ¿Lo peor de todo? que más de uno de los que pulsaron en el enlace seguro que después dieron clases de civismo. Aun no sé exactamente cuántos heridos hubo, ni muertos. Para mí esas cifras no tienen sitio en la noticia, porque de hecho, no son la noticia. La noticia es el dolor de una ciudad que fue atacada por uno o varios indeseables. Pero mientras haya morbo, habrá muertos, sangre, extremidades mutiladas y mucho dolor.

Y yo seguiré lanzando mi cebo para saber cómo evolucionamos.

La Corona mola

Hoy voy a romper una lanza a favor de la monarquía. Si, el 14 de abril, el día de la republica. Y la rompo con todo el honor que me hace ser republicano. Y no, no es una contradicción. Desde mi tierna infancia fui progresista, mucho más que la mayoría de falsos republicanos que hoy sacan pecho en sus blogs, en Facebook y sobre todo en Twitter. Soy más republicano que Carrillo y la Pasionaria juntos. Sin embargo, me declaro fan de los reyes.

Para empezar, soy un subdito de los Reyes Magos. Porque ahora mucha tricolor, mucho antimonarca, mucho “ni Juan Carlos, Ni Sofia, no queremos monarquía”, pero llega el 5 de enero y todo cristo espera un regalo de las tres coronas mágicas. ¿Por qué no os quedáis con Papa Noel? Ah, y mucho lirili sobre los reyes, pero todo Dios quiere el día de Reyes como festivo. Ay, que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. Que poco os gusta trabajar.  Os vendéis por un duro de madera, jodíos.

Pero no sólo por eso soy monarquico. ¿O acaso hay gente que prefiere el McDonalds por delante del Burger King? ¡Amigo! Aquí la monarquía vuelve a sacar pecho. Cuántos de los que hoy han salido a manifestarse han celebrado su cumpleaños en un Burger King. O peor, la de gente republicana que tiene una foto con esa corona de papel. El Burger King es amor. Mucho mejor que la gran eme. Hamburguesa más grande, mejores raciones… y la corona, que la corona es mucha corona. Reconozco que aun a mis 27 años me dan ganas de coger una corona cada vez que voy a estos establecimientos y con toda la fuerza gritar VIVA EL REY.

Si hasta en nuestro día a día es mejor ser rey que presidente. ¿O no suena mejor eso de “ser el rey de tu casa”? Cuando dicen eso no pienso en el Juancar, sino en los Tudor, en los Stark, en Elvis Presley… todos grandes. Ahora piensa que fuese el “presidente de tu casa”. ¿Te gustaría ser un Rajoy? ¿O un ZP? o peor, ¿Un Aznar? que cabrones los del IKEA y su felpudo. Cuánto daño ha hecho esa frase en la entrada de todas las casas. ¿Cuánto habrá pagado IU a la multinacional sueca por traer ese felpudo? Eso sí que es un misterio digno de sacar a la luz y no la trama Gurtel.

Amigos y amigas, la monarquía no es tan cabrona como os la pintan. Que el Juancar es un pobre diablo. Un tipo con muy mala suerte. Un tipo que limpiaba su escopeta sin el seguro y oye, mató a su hermano. Mala suerte. Como la que tuvo delante de ese pobre elefante. Porque todos poniendo a parir al king por matar a ese paquidermo, pero nadie quiso saber más acerca de éste. Igual el elefante era un cabronazo, un tipo que no cedía su comida al resto de la manada, o que se cagaba en medio de la calle para que tú después pisases su ñordo. ¡Claro! os han vendido una moto y no habéis visto si ésta estaba bien o mal. Si es que sois como Sasha Grey, ¡Que os lo tragáis todo!

*  *  *

Y ya en tono serio, creo que hoy no será el día en el que me reafirme como defensor de la república. Hoy todo el mundo es republicano y progresista. Puede que sea mañana, o dentro de una semana, cuando apoye la república. Cuando todo el mundo hable de Gran Hermano, de Fernando Alonso o de la Champions. Ese día será cuando saque la tricolor y reafirme mi apoyo a ese sistema. Hasta entonces, me esconderé detrás de todos esos gitanos de temporá que hoy han llenado todo de postureo.

Eso sí, viva la república.

Los escraches son lo mejor que les ha pasado a los políticos

¿No os apasiona ver cómo los partidos políticos se van escudando en problemas menores para así no tener que hacer frente a otros más importantes? El mejor ejemplo lo tenemos a día de hoy. En España hay entorno a 46 millones de habitantes. de los que, supongo, habrá cerca de  20 millones de personas en edad de trabajar. De estos, uno de cada cuatro no tiene empleo, en total, 5 millones de personas, los cuales son el sustento económico de otros tantos millones. Hablamos de un buen porcentaje de la población española. Un porcentaje de dos digitos. Sin embargo, el problema de España no son los parados. Tampoco lo son los miles de personas, ya sean politicos, empresarios o señores de a pie estafan o tienen algún tipo de negocio corrupto. Hasta ETA ha dejado de ser un problema. ¡Con lo que ha sido la ETA!

Ahora el problema son los escraches. Un escrache, amigo mío, no es ese ruidito que hacen los dj’s de rap al girar el disco hacia adelante y hacia atrás. Un escrache es una concentración pública, una protesta entorno a la casa de algún lider político. Ya puede estar media España sin un duro y en el apro, o ya puede haber más ladrones que en la cueva de Ali Babá, que lo importante son los escraches. Hablando en lenguaje de la derecha: el problema, de nuevo, son los perroflautas, que son los nuevos de la ceja, que anteriormente eran los batasunos, que eran proetarras. Vamos, que son los nuevos enemigos del país (del territorio, se entiende, no del periodico).

Mujer hablando en un escrache anti desahucios

Foto de Clarabarm

Voy a tocar un tema espinoso. Está claro que el tema de los desahucios no es el mayor problema español. Sin querer faltar al respeto a ninguna de las decenas de miles de personas que están pasando por este calvario, diré que en España hay problemas que en global afectan más a la sociedad. Repito, sin querer ofender a nadie, me parecen más importantes los recortes sociales, el desempleo o el nivel de pobreza, sobretodo cuando más de tres cuartas partes de la población que tiene un prestamo hace frente al mismo sin problemas. Dicho esto, creo que potenciando esta crítica hemos conseguido crear una cortina de humo. Antes los politicos hablaban del terrorismo, de los nacionalismos… de temas que controlaban hasta cierto punto. Por desgracia, ningún partido mayoritario, ya sea el de la gaviota, el de la rosa, los plurales o los magentas, han sabido sacarnos de la crisis. El mejor ejemplo es que todos, absolutamente todos en algún momento apartan los problemas serios y van a jugar al abrro, al tema polémico o que esté de moda. Está claro, si no sé cómo solucionarlo, creo una cortina de humo y me alejo del centro del interés mediatico.

Con los desahucios, escraches y demás, hemos conseguido eso, una cortina de la que encima esperan sacar réditos electoralistas. El Gobierno lo acepta, aunque sea un problema y no precismente “menor” en lo que a sociedad se refiere. Sabe que mientras hablemos de escraches, no se hablará de Bárcenas, recortes, recesiones y demás males endémicos de nuestro país. Saben que van a perder, así que han decidido elegir perder poco en lugar de jugarsela sin tener ni idea de cómo salir del marrón. El clásico no hay mal que por bien no venga. Si lo pensáis, les ha tocado la loteria. Con la que esta cayendo, en cualquier otra época los hubiesen asesinado, martiriado, dilapidado o cualquier otro tipo de salvajada. Sin embargo, nosotros somos la sociedad civilizada, y sólo vamos a gritarles al portal o rellano de su casa. ¿Qué sufrimiento, eh?

¿Qué podemos hacer? amigo, no te voy a engañar: no sé la respuesta. El poder, sea cual sea éste siempre tendrá un colchón en el que caerse. Si nosotros apramos, ellos no ganan dinero, por lo que no nos pagan, eso ahce que nosotros no comamos y seamos pobres y finalmente caigamos. Una espiral sin fin.

Abecedario musical

A de… A perfec Circle – Judith

B de Blondie – Atomic

C de Coldplay – Yellow

D de Daft Punk – One more time

E de Editors – Munich

F de Faith No More – Epic

G de Guns N’ Roses – Paradise City

H de Halloween – I want out

I de Iron Maiden – Run to the hills

J de Jimi Hendrix – Vodoo Child

L de Lynyrd Skynyrd – Free Bird

M de Metallica – For whom the bell tolls

N de Nirvana – In Bloom

O de Oasis – D’you know what I mean

P de Pearl Jam – Yellow Ledbetter

Q de Queen – Don’t stop me now

R de R.E.M. – Imitation of life

T de TOOL – Parabola

U de Underworld – Born Slippy

V de Van Halen – Panama

W de Wilson Pickett – Land of the 1,000 dances

Y de Yardbirds – Dazed and confused

Z de Zombies – Time of the season

Puede que mañana se acabe el mundo, pero…

Puede que mañana me despierte y me encuentre con que ha estallado la tercera guerra mundial. Puede que Corea lance mil misiles contra el mundo libre, o que Estados Unidos invada un país.  Puede que mañana el mundo se acabe, y el empate del Barça y la victoria del Real Madrid no sirvan de nada. Tampoco servirán tus horas de estudio, ni haber ahorrado durante tanto tiempo.

Tus problemas de amor se iran a la mierda, y la relación de tus padres puede que acabe para siempre. Olvidate de la dieta, de tener que perder peso, de las entradas en la frente o de la celulitis. Es una putada, pero puede que no no veas el final de Breaking Bad. El Papa habrá durado menos de lo esperado, y Rajoy no acabará su legislatura.

Puede que mañana mismo sea el fin del mundo, pero como dice la canción, “Me siento bien”. Decidle adiós al mal rollo.

Cometer errores o cómo el amor duele

Hace unos días, estando de viaje con unos amigos, me di cuenta de que mi vida era una constante de errores. Quizás exagere un poco, así que diré que en esta vida he cometido muchos errores. La gran mayoría de ellos vienen ligados al nombre de una mujer. Ay, el amor, que malo es. Echo la vista atrás y me encuentro con un fracaso tras otro. Ya estando solo, me senté en el sofá y enumeré algunos nombres de mujer. El resultado casi es deprimente. Ésta no me quería, esta decía que si pero en realidad era que no, aquella estaba comprometida, la otra pasó de mí… un borrón tras otro. ¿El motivo de tanto fracaso?  bastante simple: me siento atraido por el veneno.

Volviendo atrás, antes de quedarme solo en casa, tuve más reflexiones con mis amigos. Por un lado, me di cuenta de que habís sido demasiado bueno, o mejor dicho, había pecado de ser un inocentón. En esta mundo, tal y como lo conocemos, no hay cabida para ese tipo de pensamiento. No diré que hay que ser más cabrón que una enfermedad venerea, pero casi.

También tuve la oportunidad de decir en alto algo que llevo pensando mucho tiempo. No es nada sobre el amor, ni siquiera sobre la atracción física entre dos personas. Hace tiempo me di cuenta de lo peligroso que resultaba pasarse la vida entera buscando a alguien a quien querer. De todos los errores que he cometido, ése es el más tonto. Me he pasado mucho tiempo detrás del amor, cuando éste me dejó claro que de aparecer, sería cuando a él le diese la gana y no al reves. Veréis, buscaba el amor para ser feliz, y esto era el causante de mi tristeza. Suena absurdo, pero es así. Buscamos la felicidad, y muchas veces no la encontramos porque sencillamente nos aferramos a nuestra visión particular acerca de ésta. He dedicado tanto tiempo a buscar la felicidad, intentando ser feliz con cosas tan absurdas… Podría haber sido feliz, pero no lo fui porque busaba MI felicidad.

De esto me di cuenta el año pasado, o puede que hace más. Quitando un bache (nadie es perfecto), creo que he aprendido la lección. La vida me ha enseñado a encontrar la felicidad en mis amigos, en mis éxitos profesionales o personales. He obtenido la feclididad en conciertos, en viajes e incluso viendo una película. El amor me ha hecho feliz, pero sólo cuando éste se ha presentado. Si lo busco, las cosas se complican y acaba llegando la tormenta. He aprendido a esperar, a ser paciente. Bueno, no del todo, pero voy por buen camino.

Llevo un par de días tontos. Echo de menos algunas cosas, como el quererme más o que alguien me quiera. Vamos, que he echo de menos al amor. Es sin duda el peor sindrome de abstinencia. No hay peor mono que el creado por el amor. Depresión, ansiedad, ira, tristeza… y todo sin nisiquiera haberte chutado algo. Supongo que se me ira pasando. Sólo me queda recordarme las palabras que he dicho en este artículo. La vida es complicada, pero lo es mucho más si nosotros lo queremos. Disfrutemos de cada una de las pequeñas cosas que te deja la vida, por muy insignificantes que sean. No busques ganar la guerra sin antes haber ganado mil batallas. Ni siquiera pienses en la guerra. Si ésta llega, pues bueno, lucharás. De lo contrario, disfruta la paz.

Buenas noches.

Canciones para entrar en trance

The Doors – The End (1967)

Y Morrison sacó su lado más psicodelico.

1967. Los Doors lanzaban su primer disco. En él sobresalían grandes temas como Break on through (to the other side) o la maravillosa Light my fire. Pero en ese disco había sitio para una canción de más de once minutos de duración. The End, un tema que se haría famoso entre otras cosas por su uso sublime en la introducción de Apocalipsis Now, es una autentica joya del rock psicodélico. Reconozco que durante una etapa de mi vida me pasé noches enteras escuchandolo con luz tenue y un poco de incienso. Me relajaba el humo, y me hacía desconectar de todo. Una canción increíble en un disco maravilloso.

Santana – Soul sacrifice (1969)

Pura magia desde Woodstock

Uno de los conciertos más recordados de Woodstock es el que ofreció el gran Carlos Santana. El mexicano se ganó a las decenas de miles de espectadores con grandes canciones, entre ellas esta magnifica Soul Sacrifice. Puede que no sea tan reconocida como Europa, Oye como va o Samba pa ti, pero Soul sacrifice es una gran canción. Profunda, compleja, con grandes toques de misticismo.

Pink Floyd – Echoes (parte 1) (1973)

Un solo de guitarra psicodélica antológica

Allá por el año 1972, Pink Floyd era ya un grupo consagrado. Syd Barret era historia y el Dark Side of the Moon aun no había visto la luz.   De la mano de Adrian Maben nació uno de los mejores directos de la historia. Echoes, que en realidad es una canción de 23 minutos, se dividió en dos partes para el concierto. La primera, con la que se abre la grabación es una autentica delicia para los oidos. El solo de guitarra de Gilmour es antológico. Posiblemente uno de los sonidos de guitarra más bonitos de la historia.

Tool – Jambi (2005)

Un clásico moderno para cerrar la lista

Tool es uno de mis grupos fetiche. Los vi en directo allá por el 2007, en la presentación de su último disco, el 10,000 days. Uno de los mejores temas de este disco es Jambi. Hablar de esa canción es hablar de metal psicodélico. Un temazo que nunca me cansaré de escuchar.

Un día en la pasarela Gasteiz On

20:29. La pasarela Gasteiz On arranca en un minuto, pero hay gente acomodándose. Unos minutos después ya está todo el mundo en su sitio. Algunas señoras han cumplido el objetivo de guardarle el sitio a su amiga que llegaba tarde. Mucho más fácil lo ha tenido el alcalde, que tenía sitio reservado, como un servidor.

Me han guardado un sitio privilegiado. Ni más ni menos que frente a la pasarela. Un lugar al alcance de unos pocos. Mi excusa: ser bloguero. Lo curioso es que sé un poco de todo, pero la moda no es mi fuerte. Es lo que tenemos los machos alfa, que nos hemos dedicado a aprender otras cosas. Sin embargo, y por segunda vez, vuelvo a aceptar el reto de ser un invitado a la pasarela.

Luces fuera, arranca el show. Suena Conchita Velasco. La cosa promete. Salen las primeras modelos. Son guapas. Que novedad, ¿Verdad? Todas divinas, con un look muy vintage. Espera, ¿dije vintage? Vaya, parece que se algo. Mi cerebro empieza a evolucionar. Cualquier otro día mis pensamientos no llegarían más lejos del “joder, que tía más buena”.

Pasarela Gasteiz On Primavera-Verano 2013

Yanire, un encanto de mujer que conocí en mi primera experiencia como bloguero de moda me hace un comentario acerca de los calcetines de una modelo. Respondo con una sonrisa y hago n comentario válido. Y cuando me refiero a válido quiero de ir que era un comentario con miga, que aportaba algo. No ha sido el clásico comentario que hace un chico aburrido cuando estando de compras con una mujer le pregunta qué tal le queda algo. No llevo ni 10 minutos y ya me siento parte de este mundillo.

Dejo de atender a la pasarela, donde los modelos, chicos y chicas lucen palmito y me fijo en el público. El alcalde sigue serio, luciendo elegantemente un traje. Hay una amplia gama de tipos de asistentes. Tenemos señoras mayores, y otras no tan mayores. También hay parejitas. “Seguro que él viene obligado”, pienso.

Vuelve la música. Ahora la pasarela se llena de un look más no sé, oriental diría. Miro el programa. Lo he clavado, este desfile está basado en Oriente. Kimonos, estampados, un bañador. Si, miro descaradamente el culete de la modelo.  Noto miradas de todo tipo. Veo miradas de envidia hacia la esbelta figura de las modelos, como veo otras en las que  se ve un claro “¡Esto me lo pido”! De hecho, acabo de cazar un “Cari, ¿me lo regalas?” En primera fila.

Pasarela Gasteiz On Primavera-Verano 2013

Hago tres fotos y Javier, un compañero me presta su objetivo. Si hoy veis una foto de calidad decente en este post es por su culpa. Vuelvo a la realidad de mi objetivo, y sencillamente paso. Me dedico a observar el resto del desfile. Se me cae la baba. Se acerca una chica con un look muy “lolita”. Me llega al corazón. Sigo disfrutando del desfile y acabo haciendo un comentario acerca de las zapatillas que viste un modelo. Definitivamente se me ha pegado algo.

El show llega a su fin. Todo el mundo aplaude. Me doy cuenta que me lo he pasado bien y que volveré a repetir. Quizás aprenda algo y todo.