Hoy voy a ayudar a la Guardia Civil

Ayer a la tarde, un viejo colega rojeras compartía una noticia curiosa. El titular dice así:

Interior se gasta en Vitoria 60.000 euros en una bandera de España bordada en oro

No, no es una coña, lo dice la prensa seria. El Gobierno ha decidido que no hay nada mejor a estas alturas del año electoral que dejarse dinero en dejar bonitos los cuarteles de nuestra querida España. Unos cuarteles que, si hablas con cualquier policía, te dirá que la gran mayoría están  para el derribo, descuidados y faltos de toda clase de material. Sin embargo, como estamos en año electoral, ¿Por qué no cogemos un poco de dinero y lo gastamos en pequeñas tonterías antes de que venga otro y lo robe? Y así ha sido, se han dejado diez millones de pesetas en una magnífica enseña nacional bordada en oro.

Cuando he leído la noticia, me he imaginado que la denuncia de esto vendría a manos de algún dirigente cubano-venezolano, o de algún miembro de la izquierda abertzale, pero no. Quienes han dicho “¡¿Pero qué cojones?!” han sido los miembros de la Asociación Unificada de Guardias Civiles. Éstos tienen pinta de todo menos de ser amigos de Maduro y Otegui.

El caso es que a principios de mayo, la Benemérita va a celebrar un acto por esta ciudad, y claro, el cuartelillo, pese a estar hecho unos zorros, tiene que lucir bien. Así que se han dejado un buen puñado de euros en maquearlo. Y entre lo que más chirría, está una bandera de 60000 euros. El dinero, eso sí, lo ha puesto la Subdelegación del Gobierno de la provincia.

Y ya que se han puesto a hablar, los de la AUGC también han comentado que un puñado  de cosas que hombre, les tocan los cojones. Por ejemplo, que no haya dinero para chalecos antibalas pero sí para que 15 miembros de la Guardia Civil viajen a Lourdes (que aunque salga barato, 11000 euros, no deja de ser curioso en pleno siglo XXI). Tampoco les hace gracia que tengan coches con más de medio millón de kilómetros mientras su ministro, el señor Fernández Díaz inaugura un cuartel en el municipio donde reside su madre, gastándose dos millones de euros en él. Mira, mejor corto y pego lo que dice la asociación porque os va a dejar el culo torcido:

Abrir cuarteles innecesarios en el pueblo del Ministro (Fernández Díaz, en la más rancia tradición del NODO, inauguró el pasado 15 de marzo el acuartelamiento de Fitero, en Navarra, donde reside su madre, con un coste de dos millones de euros y rodeado por otros cuarteles de la Guardia Civil).

Está claro que los pobres grillos (con cariño), están quemados. Yo lo estaría en su situación. Desde mi humilde posición de ciudadano rojo, antipatriota y graciosillo, poco puedo hacer salvo ofrecerles mi apoyo. Y si se me permite, les puedo ofrecer una solución que se me ha ocurrido mientras desayunaba. La cosa está así:

  • El Gobierno se va a dejar 60.000 euros en una bandera. En España se pasa hambre y los Guardias Civiles tienen un material que da asco verlo y todo.
  • Llamamos al fabricante de la bandera y le decimos que cancelamos el pedido porque en realidad nosotros no tenemos nada que ver con ello, fue un arquitecto. Si esto ha funcionado en Madrid con las obras de la sede del PP, lo de la bandera son dos duros.
  • Como tengo que hacer pedido en Dealextreme, compramos allí una bandera Española acabada en tela Oxford de 150cm. Coste de la bandera: menos de 10 euros.
  • Si alguien se siente incómodo comprando este material a los chinos, podemos tirar de comercio nacional. Aquí la venden por unos euros más. Ojo, tenemos que estar seguros de la compra porque NO admiten cambios. Con la tontería, nos hemos ahorrado unos 59980 euros.
  • Podemos ir más lejos y cancelar el viaje para esos 15 Guardia Civiles a Lourdes. Si lo que buscan son milagros, lo mejor es que les lleven a un cuartelillo cualquiera y les expliquen cómo sobreviven estos estirando cada real. Eso sí que es un milagro, se rumorea que detrás de él está el tercer secreto de Fátima.

 

Vergüenza equivocada

Esta mañana, el diario online local Gasteiz Hoy publicaba una foto que me ha llamado la atención. En ella se ve una fila bastante grande de personas esperando a ser atendidas por el Banco de Alimentos de mi ciudad (Vitoria-Gasteiz). En la noticia que acompaña la foto, hablan de la vergüenza que sufren muchas de las personas que se encuentran allí, pues se tapan la cara, se ponen capucha o incluso las gafas de sol para no ser reconocidas. La sociedad tiene ese don del rechazo incomprensible ante situaciones duras. Algo de lo que nos deberíamos sentir avergonzados. Yo, el primero.

Me he puesto a pensar en lo duro que debe ser vivir algo así. El tener que aceptar que no puedes mantener a los tuyos y necesitas que otros te ayuden. No debe ser fácil salir a la calle y ponerte en una cola pública para esperar la caridad de otros. Sólo de pensarlo me he sentido mal, así que imagínate lo que tiene que ser vivirlo en tus carnes. Es normal que la gente sienta vergüenza ante esa situación, pero deberíamos hacer lo posible para que no la sintieran. De hecho, esa vergüenza deberían sufrirla otros, los que han conseguido que muchas de las personas que se encuentran en esa cola, en esa foto, vivan esa experiencia terrible. Read more

Decisiones

Todo en esta vida comienza y acaba. Las cosechas, las vidas, la vida, todo tarde o temprano se acaba. Es un pensamiento bastante duro de aceptar, pero real. Todos dejaremos este mundo tarde o temprano. Tanto tú como yo acabaremos un día bajo tierra, pero deseo que ese día esté lejos, demasiado lejos en el tiempo. sin embargo, a veces reflexionas sobre ello, y llegas a puntos bastante curiosos.

¿Qué legado vas a dejar a las próximas generaciones? Seguramente, la mayor parte de nosotros no dejaremos mas que viejos recuerdos, trastos inútiles y alguna que otra cosa de valor. No todo el mundo va a dejar algo que cambie la humanidad para siempre. En mi caso, se llevarán muchísimas tonterías, objetos antiguos y toda esa parafernalia. Sin embargo, he ido generando un buen porrón de contenidos digitales. Además de este blog, está mi perfil en Flickr, donde a día de hoy hay casi 3000 imágenes bajo licencia Creative Commons. Algunas de ellas han acabado en la Wikipedia, enriqueciendo humildemente ésta. Sin duda, que haya gente que use mi material fotográfico es una de las cosas de las que más orgulloso me siento en toda mi vida.

Hace tiempo que lo pensé, y ayer por primera vez salió de mi boca. He decidido que cuando me vaya de este mundo, todos los contenidos que haya generado en la red pasarán  a ser de dominio público. No sé cuántos serán, ni quién será el encargado/a de llevar a cabo todo eso, pero estoy seguro de ello. No sé si mi presencia en este mundo será útil de alguna forma, pero me gustaría que al menos ese pequeñísimo y humilde legado sirva a alguien en el futuro.

Y eso es to, eso es to, eso es todo, amigos.

Euskaltel Wifi o cómo ser unos cutres en comunicación

Euskaltel siempre ha sabido mantener una comunicación creativa y atractiva con el consumidor. Ha firmado algunos de los anuncios más recordados de la televisión nacional. ¿Quién no recuerda aquel Patxi? Tienen buena mano comunicando a base de humor. Sólo tenéis que ver el lanzamiento de su última promoción, Euskaltel Wifi.

Han desarrollado una red de puntos wifi de libre acceso para sus clientes de telefonía móvil, y para venderlo, su eslogan ha sido un divertido “Wifi is in the air”. Sin embargo, esta vez la han cagado. No lo ha hecho su departamento de marketing, que ha seguido siendo igual de crativo de siempre. Más bien ha sido el departamento comercial el que ha hecho la cagada de forma interna.

Os explico de qué va Euskaltel Wifi. La empresa vasca ha prometido una red de wifi abierta a sus usuarios de telefonía móvil. Esta infraestructura se basa en más de 128000 puntos de conexión. Pensaréis “joder con los vascos, ¡Si que saben inevrtir a la hora de implantar un hotspot!”. Pues no, les ha salido a coste y mantenimiento cero.

Euskaltel Wifi se basa en los router de los usuarios de ADSL y fibra óptica de la compañía. Sí, usan los router de sus clientes para alimentar esta conexión. En un principio no afecta a la conexión del hogar. Si tienes contratados 30 megas, tu router te los seguirá administrando sin problemas. Sólo que ahora emitirá dos señales wifi: tu conexión local y otra para alimentar Euskaltel Wifi kalean.

Técnicamente, no me parece que tenga que verse afectado el servicio doméstico de cada uno/a. Tengo Euskaltel en mi hogar y no he notado ningún tipo de cambio. Sin embargo, si que entiendo las muchas críticas que está teniendo la compañía en redes sociales. No comparto muchas, puesto que sé que no son reales, pero entiendo que las haya.

Y las hay porque Euskaltel no ha sido claro al comunicarlas. No ha sido claro ni es ético con el usuario afectado. Yo mismo no he tenido ningún tipo de notificación acerca de este cambio en el uso del dispositivo. Han ido por el camino cutre, han vendido una gran infraestructura y han pasado de quienes la hacen posible. Uno puede darse de baja en este servicio llamando a Euskaltel, pero tampoco se ha informado bien de esto. Y digo que tampoco es ético ya que Euskaltel está ofreciendo un servicio a coste cero gracias a que decenas de miles de usuarios prestan electricidad pagada de sus bolsillos para alimentar los equipos que hacen posible Euskaltel Wifi. A cambio no reciben ningún tipo de compensación. Si acaso una mala comunicación. El usuario de Fibra Óptica no tiene acceso a este servicio si no tiene una linea de móvil. Y ya no les pidamos algo a cambio como unos megas extra a modo de contraprestación, porque lo mismo se rien de nosotros/as.

Creo que Euskaltel se ha comido una crisis 2.0 (que tampoco le va a repercutir tanto en su balance anual) por cutres. Ya sea por carta, por visita al hogar o por teléfono, cualquier medio hubiese sido bien recibido para avisar de este cambio. Muchísima gente hubiese participado de haberlo hecho de una forma transparente. Pero no, han sido cutres, y los cutres se comen marrones por ello.

Y ya no hablemos de cómo nos han vendido esta idea como si fuese la revolución de las comunicaciones. Como si FON no hubiese existido nunca.

Actualización 20/3/2015: @MikelFerEch me contesta por Twitter que sí se avisó en la factura del mes de Diciembre de dicha puesta en marcha del servicio. Que si en un mes no resolvías en su contra de dichas nuevas cláusulas, las aceptabas, dando el OK al uso de tu router para esta acción.

Bien, sigo buscando entre la maraña de facturas de esta casa. No me quiero aventurar a opinar sin verlo. Personalmente, me parece insuficiente meterlo como una cláusula más. A mí se me pasó por alto este dato y seguramente muchos ni le harían caso. En lo que me mantengo es en el detalle de ni siquiera ofrecer a quien cede este servicio la posibilidad de usarlo. Como bien apunta un lector en los comentarios, él disfruta de un servicio parecido en Francia. Ofrece y recibe algo a cambio.

Actualización 20/3/2015 16:45: Bien, ahora es el Twitter de Euskaltel el que me escribe y me pregunta si no he recibido ningún mail. La respuesta es no. Me dice que también están buzoneando la información y que hasta tienen una campaña en medios de comunicación.

Vamos a ver, seré un gilipollas como bien indico en todas mis redes sociales, pero que nadie me trate como un estúpido, por favor. A la primera pregunta, no, no he recibido ningún tipo de mail explicativo. Tampoco he recibido nada en mi buzón. Y sí, he visto publicidad en medios de comunicación. Que haya visto un anuncio de 30 segundos no implica que tenga la información completa sobre el servicio, ni me sirve para enterarme de que mi modem es uno de los hotspots de Euskaltel Wifi.

Me enteré gracias al post de Gananzia. Algo falla cuando me tengo que enterar así y no por un canal oficial de un proveedor de servicios. No, Euskaltel, no quiero información publicitaria. Quiero una carta en la que me digas: vamos a lanzar X, necesitamos tu permiso. Si le das el OK, podrás usarlo. En su defecto, me encuentro con que estoy ayudando a dar un servicio al que no tengo acceso. Como a Mikel, os remito al comentario que han dejado en el post donde dejan claro un uso ético y normal del servicio de wifi compartido. Muchas gracias.

Carta abierta a Carlos Cuesta

Estimado señor Cuesta,

Mi nombre es Alberto y nací 10 años y dos meses exactos después de los sucesos del 3 de marzo en Vitoria-Gasteiz. Vivo a apenas 50 metros de la iglesia de San Francisco de Asís, el lugar de los hechos. Allí hice la catequesis y mi primera comunión. Conocí desde bien joven la historia de los sucesos. Por eso, cada vez que entraba a aquella iglesia, sentía algo rarod entro de mí.

El pasado día 3, justo en el 39º aniversario de los sucesos, usted realizó unas declaraciones. A mí entender, le ocurrió lo que a muchos españoles nos pasa, y es que a veces queremos hablar de lo que no tenemos ni idea. Sacamos el cuñado interior que tenemos dentro y hale, a sentar cátedra. Por eso, me gustaría aclararle una serie de datos. Sí, ya sé que después usted aclaró sus palabras, pero mi cuñado interior me dice que usted lo hizo sin sentirlo realmente.

El 3 de marzo de 1976, media Vitoria se encontraba en huelga. Digo media porque era así, porque dependía de dos o tres grandes empresas. Las cosas no han cambiado mucho en ese aspecto, la verdad. Lo hacían porque en 1976, los trabajadores de nuestro país, del suyo y del mío, carecían de muchos derechos. Es cierto que  en aquel movimiento sindicalista, o en aquella huelga, había cierto sector que decidió apoyarla para debilitar al centralismo, y seguramente alguno que otro apoyase a ETA.

Aquel 3 de marzo, la iglesia estaba repleta, así que puede que alguno fuese un proetarra. También era muy posible que entre aquellos miles de trabajadores hubiesen conservadores, católicos o progresistas, analfabetos y universitarios, homosexuales y/o padres de familia numerosa. Allí no se luchaba por la ikurriña ni por la rojigualda, se luchaba por el mantel. El mantel vacío de cientos y cientos de hogares alaveses.

La Policía Armada decidió entrar en la parroquia con toda su fuerza. Lanzó gases lacrimógenos y tiró de gatillo. Hubo cinco fallecidos. La Policía Armada disparó a la multitud, dejando un centenar de heridos por arma de fuego. Si aun no lo ha hecho, le invito a que escuche las grabaciones que se realizaron durante ese día de la radio de la Policía Armada. Ellos mismos hablan de masacre, y no es un termino que lo acuñase la izquierda abertzale, los de la ceja, Venezuela, Podemos ni ningún grupo de izquierda radical. Los propios culpables de aquel suceso fueron los que bautizaron a éste como una auténtica masacre, habiendo cerca de dos mil disparos de bala. También le invito a que venga a conocer la parroquia, ya en desuso, y compruebe lo claustrofóbica que son sus dos entradas.

Usted dijo que eran terroristas los fallecidos en aquel suceso. En aquel momento, me juego el cuello a que usted habló sin pensar en lo que realmente había dicho. No le culpo, pues lo ha hecho en muchas ocasiones. Tranquilo, no es el único. En la actualidad, las personas con cierto poder medático actúan sin pensar en muchas ocasiones. No saben realmente el poder que tienen su palabra, y sueltan lo primero que piensan sin realmente comprobar si es políticamente correcto o no.

Después de haber soltado esas declaraciones, y viendo la que le iba a venir usted decidió recular. No dijo que se había equivocado, porque eso sería poco más que darle la razón a los proetarras en su pensamiento. Intentó hacer ver a la gente que sus palabras no habían sido bien entendidas o que quizás no se había expresado bien.

¿Puedo jugármela? Diría que usted dijo lo que realmente quiso decir. Por desgracia, a veces las palabras no gustan a todos. Menos cuando además son calumnias. A veces funcionan, y cualquier mentira dicha mil veces se acaba convirtiendo en verdad para la masa. Esta vez, esa mentira se dijo una vez y le llamaron la atención. Se intentó sacar rédito a una mentira que todos conocemos.

Esos cinco obreros asesinados han sufrido el abandono de las Instituciones durante casi cuatro décadas. No son víctimas de ningún tipo de terrorismo aceptado por el Gobierno de nuestro país, y los pocos reconocimientos que han recibido, o han venido por la sociedad civil, por sus vecinos o por su entorno, o por alguna administración en los últimos años.

Le pido que para la próxima vez que quiera arremeter contra el ETA o sus partidarios, utilice la verdad. No use un suceso trágico y lo adapte a su gusto para intentar manipular a sus espectadores. El mismo 3 de marzo, una serie de jóvenes realizaron ataques al mobiliario urbano de mi ciudad después del homenaje a las víctimas. Hable de esos sinvergüenzas, pero si lo va a hacer, hágalo con la verdad. No se queje si después viene alguien y le recuerde que, por ejemplo, un expresidente de nuestro país fue el responsable político de aquel suceso, al igual que varios ex ministros de la democracia. Todo ello bajo la mirada del fundador de un partido político y que además es padre de nuestra constitución.

Si realmente respeta a los asesinados durante aquellos sucesos, le invitaría a que diese a conocer la historia de lo ocurrido. Le invitaría a darle voz a sus familiares, a demostrarles que realmente les respeta. Si realmente los respeta, debería aprender a no generar odio desde su puesto. Ya sé que pido mucho, pero al menos lo hago desde el mayor de los respetos.

Un saludo.

Alberto Cabello

(Y es que para mí, el 3 de marzo es algo especial https://mural3m.wordpress.com/2013/09/19/alberto-cabello-pixelillo/)

Hasta siempre, PSOE

Hubo un momento en el que era más socialista que sus líderes. Sentía el socialismo en mi corazón cual patriota americano siente su bandera el cuatro de julio. Me ponías el himno de la rosa y oye, los pelos de punta. Pero un día vi la luz, y empecé a ver lo feo de ese partido. Las disputas internas, la falta de valentía en algunos casos, o algunas acciones estando en el poder impensables para un partido que se jacta de ser democrático y de izquierdas. A un paso de entrar y ser parte de él, pasé a estar lejos, muy lejos de su forma de ver el mundo.

Como yo, mucha gente se ha alejado del partido, ya sea como simpatizantes o miembros activos. Desde luego, no hay una sola causa de esta desconexión con el electorado, ni un único culpable. Un par de legislaturas, menos de 8 años han servido al socialismo para pasar del poder a llegar a ser muy posiblemente la tercera fuerza política del país. Desde el adiós de Zapatero, el inicio de la crisis y el relevo de Rubalcaba, el socialismo ha vivido unos años llenos de derrotas electorales, perdida de confianza, problemas de liderazgo, luchas internas por el poder y un largo etc. de situaciones para el olvido.

¿Cómo se ha llegado a tocar fondo? Nos acordamos de aquel PSOE de Almunia, teniendo los peores resultados electorales en años y saben buenos a día  de hoy para muchos socialistas. Quizás sea el momento de reflexionar y ver lo que se ha hecho durante esta última década.

Una renovación flojita

Siempre me enseñaron que hay que mirar hacia adelante y nunca hacia atrás, especialmente con los cambios. Zapatero fue una gran cara para un socialismo que a principios de siglo XXI vivía gestionado por los grandes barones autonómicos. Los que forjaron el mito de Suresnes ya se habían quedado anticuados. Ellos hicieron la revolución clandestina, con pasquines hechos con multicopistas. En el año 2000, la telefonía móvil empezaba a coger fuerza, y existía un canal llamado internet que apuntaba fuerte. Estaba claro que el cambio iba a venir bien.

Y se renovó, aunque sin dejar de lado el pasado. Se apostó y se dio peso por las figuras claves del socialismo. Porque es mejor tener contentos a las vacas sagradas a cabrearles y que empiecen a mugir. Es la diferencia entre la izquierda y la derecha en España. El conservadurismo mantiene una ley del silencio que no envidiaría a la omertá. Mientras nunca se mea fuera del tiesto, en el PSOE siempre habrá una vieja gloria que lance algún dardo. Como diría un viejo apreciado por mí, es lo que tiene haber sido un muerto de hambre, que echas de menos aquellos días de poder y te encabritas.

Después de ocho años de zapaterismo y una gestión bastante mala de los primeros años de la crisis, el socialismo se derrumbó. Es posible que en aquel entonces, España no buscase una cara amable, sino alguien que tuviese la receta para sacarnos de la crisis, y que mejor que los poderosos para ello. No era momento de poner una cara progresista o luchadora, sino amable, que diese confianza. La imagen que puede dar alguien como el viejo Alfredo Perez Rubalcaba.

Una persona encantadora, pero que no aportaba confianza. Y así se vio en las urnas. Pero más allá de éstas, se demostró que el socialismo no quería una vuelta al bunker socialista, o al PSOE de los 80 o 90. Pero se mantuvo, obligado o por voluntad propia. Y llegó el momento de elegir entre Carme Chacon y Rubalcaba. O bueno, el momento en el que el partido, de forma interna, decidiese. Visto desde fuera, pero con topos dentro, uno se entera que en realidad se vota por mantener el puesto, por seguir siendo el que controle el chiringuito en su localidad o provincia. No vaya a pasar que entre uno nuevo y mejor y te eche del sitio que llevas años calentando y en el que no has hecho nada.

Y llegamos a nuestros días. España está sumida en una crisis económica grave, con un desempleo horrible. El PSOE podría haber desarrollado una oposición demoledora contra el Gobierno. Se apostó por la llamada oposición constructiva y útil. Es decir, hablaron lo justo para no meter la pata. Se le atacó poco y mal a un presidente con una mayoría absoluta. Mientras, el pueblo llano pide acciones sociales. Para muchos, las llamadas populistas. Puede que alguien al que le entren de 3000 a vete tú a saber cuantos euros al mes en el banco, pedir esas cosas sea algo populista. Para el que las pide son necesidad pura y dura. Hubo un tipo, que curiosamente se llama como el fundador del PSOE, que vio que se podía y se debía hacer política no de base, sino de necesidad. De pueblo llano, de microeconomía. Estábamos hasta la polla de oír de la crisis de los bancos mientras media España pasaba penurias o hambre.

El 15M no abrió los ojos del socialismo, o quizás si. Por desgracia, quienes seguían controlando el pensamiento político del PSOE no vieron futuro en ese target. Llegaron las primarias, y trajeron a Pedro Sanchez, una cara bonita, un nuevo Zapatero. Perdió el socialismo más luchador, más progresista. Posiblemente el más cercano a la definición exacta de esa palabra. Se apostó por cambiar, y entraron nuevas caras con el mismo pensamiento.

El valor y pescar en el sitio equivocado

Durante los últimos dos o tres años, he tenido la sensación de que el PSOE no tenía claro cuál era su lugar para captar más votos. Su forma de pensar y de actuar me dicen que buscan el voto del centro y de los más moderados por encima de la izquierda pura. Sin embargo, después escucho a Pedro Sanchez decir que son la auténtica izquierda española. Se sienten de izquierda pero actúan como si fuesen una fuerza de centro moderado. ¿Cómo se come eso?

El 15M era una acción social contra el bipartidismo, pero el PSOE debía haber recibido el mensaje. Si quería ganar al futuro, debía cambiar. Menospreció el poder de ese germen social. Yo también lo hice. Varios años después, de aquello ha salido un movimiento ciudadano que puede que acabe con tres décadas de bipartidismo.

El PSOE necesita girar a la izquierda, y necesita hacerlo con valor. No con medias tintas. Hablar de asambleas abiertas con banderas, eslóganes o logotipos es cometer un grave error. Son mítines o actos políticos, los mismos que ha ofrecido Pablo Iglesias en los últimos meses. Sólo que para llegar a ese punto, el de la coleta, ese peligroso bolivariano ha sabido al menos teatralizar como poco el interés por la ciudadanía. No ha ido paseando con rosas o papeletas por mercados y haciendose fotos con señoras mayores. Su movimiento social recorrió España entera y se dejó ver con la gente, pero sobre todo los escuchó y se remangó las manos a su lado. Aunque fuesen actos de cara al público, está claro que los supo hacer mucho mejor que cualquier otra formación política en los últimos 30 años.

Parece que el PSOE quiere hundirse a base de sus propios ataques. El último vino con el último pacto anti terrorista. El PP ofrecía un pacto para reforzar la ley en temas yihadistas. Entre el paquete de medidas, estaba la regularización de la Cadena perpetua en España, algo que siempre ha sido un punto intocable para el socialismo español. Pese a decir en toda clase de medios y saliendo de la boca de infinidad de líderes socialistas, el partido firmó el pacto. El mismo día que se firmaba, los altos cargos del partido decían que apoyaban el pacto, pero que estaban en contra de la cadena perpetua.

Era como ver a José Tomás pidiendo el fin de la tauromaquia con las manos llenas de sangre. Si no aceptas parte de un pacto porque sabes que no es lo que necesita España, te pones en pie y le pides al resto de formaciones o de movimientos sociales que estás en contra de ello. Sólo con el respaldo de la izquierda, con Podemos, IU y las fuerzas nacionalistas, dejarías claro que España no quiere esas leyes. Pero no lo hicieron, firmaron el papel. Lo hicieron por miedo.

Y lo hicieron por miedo al qué dirá la prensa y el PP. Por miedo a lo que diga la AVT, por miedo a que les llamen terroristas o malos españoles por no apoyar una ley que de seguridad al país. Tienen miedo de las palabras de los mentirosos. Lo han tenido siempre, y hoy siguen teniéndolo. Y con este pacto, han intentado pescar votos en el sector más moderado. Por desgracia, éste o bien es votante del PP o ya es un seguidor acérrimo del socialismo de toda la vida. Mientras tapaban un hueco, abrían otro. La izquierda más plural siente vergüenza ante el apoyo a esa ley.

Faltan varios meses para las elecciones generales, pero mucho me temo que el PSOE va a recibir una buena ración de realidad. En ella verá como España ha dejado de creer en el socialismo tal y como ellos lo han cocinado. Porque ese socialismo light, poco progresista o luchador, cercano al poder y que piensa más en la macroeconomía que en el ciudadano de la calle, no es el que cautivó años atrás. Ha cambiado mucho el PSOE desde aquel 1982 en el que Felipe lograse la mayoría absoluta. Tanto ha cambiado que ahora Felipe, el del pueblo, es consejero de una gran compañía.

Hasta los cojones

Estoy hasta los cojones. Así de claro, con todas las letras. Mi Gobierno, ese que supuestamente me representa, y el resto de la clase política español han conseguido que esté hasta los mismísimos cojones de ellos/as. Estoy hasta los huevos de su forma de gobernar, de su forma de decidir y de la impunidad que se han fabricado bajo nuestro amparo. Hace muchos, muchos meses que dejé de estar enfadado para pasar a estar lleno de ira.

Estoy hasta los cojones de que el Gobierno haga lo que sea bajo el poder de una mayoría absoluta. Ésta no vale una mierda desde que todos y cada uno de los miembros del Gobierno, desde el Presidente hasta el último/a ministro/a tienen una valoración inferior al 3,5 sobre 10.  Cuando no se tiene el respeto del pueblo, no se gobierna a base de mayoría absoluta, se dimite o se pone a cargo del pueblo soberano.

Estoy hasta los mismísimos cojones de que nos toreen y hagan lo que quieran. Aburrido de ver como en España se estafan decenas de miles de millones de euros cada año y sólo cuatro o cinco van a la cárcel para, en el peor de los casos, pasar unos meses en ella. Me he cansado de ver cómo mis representantes políticos criminalizan cosas como la inmigración ilegal. Señores representantes del poder político, el peligro de este país no radica en aquel pobre negro que salta la valla en Ceuta o Melilla para dar de comer a su familia. El peligro está en cómo un selecto grupo de personas poderosas roban, defraudan y estafan miles de millones cada año.

Estoy hasta los cojones de oir sus tonterías. La Constitución es intocable salvo si viene Alemania y te lo exige, sin embargo una parte de su país le pide un referéndum y poco más que los tratan como a loco, a auténticos terroristas de la política. Me he cansado de  ver cómo se aprovechan de sus réditos políticos para intentar mantener su poder. Hablo de la reducción de diputados en el Gobierno de Castilla La Mancha, o de cómo son capaces de crear una nueva redacción en informativos hecha a la medida de su pensamiento y visión política.

Estoy hasta los cojones de tener que ver como sólo ustedes son capaces de creerse sus mentiras. Me averguenzo como ser inteligente al ver su orgullo y prepotencia cuando mejoran los indices de desempleo. No se sientan orgullosos de ello. Hoy en España hay más parados que cuando ustedes llegaron al poder. Puede que los ciegos de sus colores no lo vean, pero las personas inteligentes sabemos leer y, sobre todo, tenemos memoria.

Estoy hasta los cojones de esto y mucho más. Me han cargado de tanta ira que francamente, no les deseo nada bueno en esta vida. Han destruido tanto de mi entorno, de la sociedad en la que vivo que no creo que se merezcan nada bueno. Haré todo lo posible para no alegrarme por sus desgracias, aunque me será muy difícil. Estoy tan lleno de ira que tengo miedo a pensar locuras.

Por suerte, mi inteligencia me dice que no soy capaz de hacer nada malo, pero sé que como yo hay mucha persona llena de ira en este país. Sé que hay muchas personas que harían cualquier cosa. Y son esas las personas que me preocupan y francamente, las que deberían vigilar. Porque si alguien tan democrático  como yo está lleno de furia, no quiero imaginarme cómo estarán los locos de verdad.

Estoy hasta los cojones, y no se me ocurre otra palabra que describa mejor mis sentimientos. Hasta los mismísimos cojones.

Buenos momentos de 2014

Se acaba 2014. Un año más, o un año menos, según se mire. 365 días raros, con buenos y malos momentos. Quizás algo turbulento en lo personal en el último tramo, pero que me ha ayudado a ser más duro. No hay “mal” que por bien no venga, oiga.

Como no tenemos que quedarnos siempre con lo malo, he querido hacer una pequeña lista con algunos buenos momentos de este año que se acaba. Para que luego diga que todo ha sido malo o regulero. ¡Dentro lista!

El día que conocí a Argi

Reconozco tener miedo hacia los perros. Los sufro desde que era un bebé. Poco a poco, he ido perdiéndolo, pero aún mantengo cierto respeto hacia ellos. Si lo he ido matando, es gracias a los de mis amigos y familiares, los cuales me han demostrado que no son bichos malos. Sin embargo, no entendía a la gente que podía llegar a querer tanto a un animal. Hasta que conocí a Argi, el perro que adoptó mi padre.

OLA K ASE

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Esa bola de pelo me ha robado el corazón. Confieso que siento un cariño hacia ese animal que no es normal. Tengo ganas de que vuelva el buen tiempo para poder volver a salir a las tardes junto a él.

El día que escuché mi canción favorita en directo

25 de junio de 2014. Santiago Bernabeu, en torno a las once de la noche. The Rolling Stones estaban dando el concierto del verano en nuestro país. Un servidor estuvo presente, disfrutando con cada canción. Pero hay una que nos e me olvidará nunca. Se trata de Sympathy for the devil, posiblemente4 mi canción favorita.

En ese momento, sentí una explosión de emociones. Ganas de gritar, de reir, de echar una o dos lagrimas,… fue brutal, indescriptible. Algo precioso e imborrable para mí.

El día que visité Auschwitz (y Opole)

En agosto, unos cuantos buenos amigos y yo nos fuimos de vacaciones a Polonia. Un país que me encantó y que tiene muchos rincones que visitar. Uno de los más conocidos es el campo de exterminio de Auschwitz. No muy lejos de Cracovia, este rincón polaco pasó a la historia por el régimen nazi, que asesinó a más de un milllón de personas.

Visitar un sitio como Auschwitz es necesario para entender el sadismo y el lado más oscuro del ser humano. Es un lugar que te hace madurar y que te marca de por vida. Pese a ser una visita dolorosa, siempre lo llevaré como un recuerdo grato e interesante.

Esa noche, acabamos en Opole. una pequeña ciudad al sur del país que bueno, siempre estará en el recuerdo de aquella pandilla de amigos. Cosas nuestras ;-)

Auschwitz

Mi primer Getxoblog

He dado ya un puñado de charlas y he participado en varias mesas redondas. Este año estuve en dos de las últimas, y una de ellas, la del Getxoblog, siempre será recordada por un buen día. Quizás esté lejos de ser la mejor mesa redonda en la que haya participado, pero me lo pasé tan bien con toda la gente que el resto me pareció menos importante.

Además, aquel día resultó bonito. El hecho de visitar después la feria del cómic de Getxo, conocer y disfrutar en persona del Alvarito’s y grabar mi primer podcast con @Blogdebori hicieron que en un momento turbulento, la calma y el buen rollo se apoderasen de mí. Francamente, inolvidable.

Aquel 3 de noviembre…

…en el que escribí un DM a cierta persona y tuvimos una de las conversaciones más graciosas y surrealistas que jamás haya tenido. Aquel día en el que arrancó una amistad, que me ha sacado muchas sonrisas, me ha hecho comerme mucho la cabeza y que sigue ahí. Apareció de la nada, y doy gracias al de arriba, sea Dios o el vecino por haber aparecido. Muchas gracias por estar presente, y por todo. Y por muchos años, A.M.

Control

Allá por el 79, Joy Division cantaba que ella había perdido el control. 35 años después, es otra la persona que lo ha perdido. Hace unos días hablaba con un buen amigo. Alguien con el que he crecido y me siento muy identificado. Vino a mí al borde del colapso mental, e hice algo que pedía a gritos y no tenía valor a pedirlo. Algo tan simple como ser escuchado. Es un hombre hecho y derecho, pero a veces la vida te pega dos golpes maestros y te hace perder el equilibrio. Ya puedes ser Chuck Norris, que la hostia va a ser monumental.

Me contó sus problemas, uno tras otros. Algunos simples banalidades del primer mundo, otros algo más serios. Uno a uno, los fui escuchando, y me pidió que no opinara, sólo que fuese una persona que se parase a oirle. Durante varias horas, fui testigo de un carrusel de sentimientos. Habló de su familia, de sus amistades, de cómo la vida da vueltas y no entiendes cómo acabas en la otra punta preguntándote “¿Por qué me pasa esto?”.

Habló de trabajo, y de aficiones, pero sobre todo, habló de personas. Sabía que él necesitaba mucho contacto humano, pero no me di cuenta hasta entonces de lo solo que se podía sentir uno estando arropado por la gente. Me habló de cómo la gente puede ser maravillosa sin estar presente. Este hombre, que no es precisamente un crío, me hablaba de lo que es querer a la gente. Comentó el caso de una persona, supongo que una mujer, que había llegado por rebote a su vida y que se había convertido en un básico de su día a día. Y de sus miedos a cuidarla y proteger esa relación, a la cual había otorgado un valor especial. Me asustó su visión. Más que nada, porque me sentí en su piel. Por un momento, pensé que ambos estábamos hechos de la misma pasta, y no pude ocultar mi sorpresa al comprobarlo.

Era bastante tarde, quizás llevábamos tres o cuatro horas de charla cuando me me enseñó su primera sonrisa. De pronto, mi viejo amigo se había quitado una losa de encima. Se sintió con fuerza y valor para pedirme consejo, y la verdad, le confesé que sentía ciertos paralelismos en nuestras vidas. Me despedí y me fui a casa pensando en que quizás sea ahora yo el que lleva esa pesada losa encima. Eso si, tengo una cosa clara que él por desgracia no tuvo.  En mi cabeza hay mil y un sueños. Muchos pueden ser cuentos de hadas y otros, locuras de alguien que ya sabéis no está muy cuerdo. Sean o no posibles, mis sueños son míos, y no puedo ser feliz si no intento hacerlos realidad. Creo que he cometido un grave error durante toda mi vida. Más que una losa, ha sido una mordaza que no me ha dejado expresar lo que realmente siento a la gente que aprecio. ¿La razón? Miedo. Al fracaso o a la risa. Creo que a mis 29 años, es la hora de empezar a decir las cosas tal y como las siento. Porque si no lo hago, no seré realmente quien soy. Y probablemente, explote mi cabeza.

Y creo que hoy es un buen día para reconducir mi error.

Todo vale contra Podemos

España está en guerra. Al menos en guerra política. De la nada ha surgido una guerrilla peligrosa, pues viene arropada por el pueblo llano. El poder, el cual lleva décadas acomodado en sus posiciones, ve como un grupo de librepensadores los atacan mientras van ganando más y más apoyo social. Desde su irrupción en las últimas elecciones Europeas, Podemos se ha convertido en la fuerza política de moda en España.

Digo esto sin maldad. Es un hecho que todos hablamos de Podemos. ¡Que podemos hacer! parece que sólo hay una fuerza política en nuestro país. El resto de partidos, la prensa en general y muchos otros ejemplos del poder parecen sólo tener palabras acerca de la formación de Pablo Iglesias. Y por lo que se aprecia, hay cierto miedo, o al menos tensión, entre ellos. Las encuestas ponen a Podemos entre las dos o tres fuerzas más votadas de cara a las próximas elecciones.

Los acomodados en el poder le acaban de ver las orejas al lobo por primera vez en su vida. Fíjate si tienen miedo en ser los primeros en la clase que hasta hablan de pactos. ¡Pactos! Entre la derecha y el centro progresista. Entre dos partidos que han demostrado en los últimos años que no saben ponerse de acuerdo y dialogar. Ahora que ven que su peso político está en jaque por culpa de un melenudo con estudios, por un hippie, se lanzan a la desesperada a salvar como sea su sitio en el mapa político.

Ese miedo es una constante que cada poco tiempo se deja ver. Este puente lo hemos visto claramente en dos medios. El primero, en una televisión pública, una televisión de todos que buscó atacar de forma incoherente a Pablo Iglesias. Otro ejemplo lo tenemos hoy en la portada de un medio tradicionalmente conservador. Un medio que hoy ha querido deshacerse de todo resquicio de prensa seria para dejar paso a un amarillismo rancio e inservible. Se veía venir, Podemos iba a convertirse en los nuevos proetarras para el lobby conservador.

¿Siguen funcionando estos ataques? ¿Sigue teniendo el bipartidismo un aliado en los mensajes de la prensa? Cada día se me hace más raro creer que así es. Si hay algo positivo de esta gran crisis es que nos ha despertado para ver la realidad. PSOE y PP siguen hablando de populismo, y es cierto que España está dejándose llevar por una ola populista, pero en ella se encuentran muchas de las necesidades de los españoles y españolas.

Este país se ha cansado de la macroeconomía, de pensar en los grandes, en los que nos dan de comer. Y esto ha ocurrido porque ellos se han enriquecido a costa de nuestro empobrecimiento. Los que hemos decidido que sean nuestra voz en las Cortes han mirado más en los de arriba que en los que los eligieron. España pide a gritos un Gobierno que le escuche y que tome medidas llanas. Necesitamos pan y circo, por encima de todo. Sin llegar al populismo peligroso, necesitamos una legislatura en la que nosotros seamos el nucleo de los problemas a resolver.

¿Sabéis qué es lo más triste? Que los que hablan mal del populismo, a veces, lo utilizan. Por suerte, en esas ocasiones, el tiro les sale por la culata.