Mi proyecto friki-solidario


Llevo dándole vueltas a un proyecto desde hace un tiempo. Es una tontería, pero una tontería bonita y con un objetivo bueno. Hace un tiempo creé las primeras pixichapas tras descubrir Camaloon. Es la primera vez que hago “merchandising” por llamarlo de alguna manera de mi mascota, que es obra del gran ismurg. El resultado es más que positivo, y al poco tiempo ya estaba pensando en hacer más. Hice chapas con el ixelín clásico, sin disfraz alguno, y muchos me animaron a hacer algún otro modelo. Puede que las nuevas pixichapas estén cerca, pero dentro de un proyecto solidario.

Veréis, quiero hacer un pack de cuatro pixichapas. Una sería la clásica y otras tres con mi Pixelín disfrazado. Mi idea era poder ofrecer ese pack a la venta, pero no quiero ganar ni un solo euro. Es más, quiero que la gente las compre con otro objetivo: ayudar a una obra benéfica. Mi idea es que alguna empresa se enrolle, fabrique las chapas y gestione su venta y envío.  Me gustaría que el pack no costase más de 10 euros, del cual un porcentaje supongo que iría para cubrir gastos del fabricante, pero nada más. No quiero ganar ni un sólo céntimo, ni tampoco quiero que gane nadie nada salvo los beneficiarios de la causa. ¿Preguntas?

¿A dónde iría el dinero?

Buena pregunta. Tendría que buscar una causa que lo merezca. Siempre he querido colaborar con alguna ONG que ayude a nuestros mayores, pero aún no tengo elegida la causa. ¿Tienes algún proyecto solidario en mente que pueda ser interesante? ¿Perteneces a una ONG? Hablemos.

¿Qué chapas serían?

Pues me gustaría que el pack fuese de 4-5 chapas. Una con el Pixelín clásico y otras o bien con éste disfrazado o creaciones de amigos y amigas dibujantes, diseñadores, creativos, lo que sea. El caso es hacer un pack bonito que ayude a una causa noble.

¿Dónde se vendería?

Vía online. O en la web del fabricante, o en una que cree o algo similar. También pondría una especia de “fila cero” para aquellos que quieran colaborar con la causa benéfica sin tener que pasar por las chapas.

¿Tienes una empresa que fabrique chapas?

Si es que si, me gustaría hablar contigo para proponerte mi idea. No ganarás un duro, pero ganarás el respeto de muchas personas. Para empezar, el mío ;-)

Si te interesa esta idea, escríbeme y hablamos para hacer realidad esta pequeña locura.

¿Cuándo lo quieres hacer?

Pues estaría bien hacerlo para navidades.

¿Puedo colaborar?

¡Claro! Si crees que puedes ayduarme, asesorarme o cualquier cosa respecto a esta idea, ¡Hablemos!

Yo ya he soltado la piedra. Ya sabéis cuál es mi causa solidaria de este año. En realidad, mi primera causa solidaria en la red. Algo que me gustaría que se hiciese realidad. ¿Qué os parece? ¿Compraríais un pack?

Comienza el proyecto #pixichapasolidaria


¿Nos vemos en el EBE Euskadi 2014?


Creo que este será mi cuarto EBE Euskadi. Vamos, he asistido a todos. Peroe sta ocasión será especial. Esta vez no asistiré como mero espectador, sino como ponente. Que no como imponente, ni impotente, sino como ponente. La organización del evento me ha invitado a formar parte de una mesa redonda que debatirá sobre la legalidad en internet.  junto a mí habrá un selecto grupo de trolls y abogadas. ¿No es la combinación perfecta?

Así que el sábado que viene (25 de octubre), moderaré una mesa que tiene pinta de ser interesante. Y graciosa, por qué no. Si te aburres, puedes pasarte a vernos. El EBE Euskadi 2014 se celebrará en la Bizkaia Aretoa de la UPV, en Bilbao. La mesa redonda es a las 11, pero el programa del evento tiene más cosas chachis. Si te interesa, échale un vistazo al programa completo.

Por mi parte, sólo puedo agradecer la confianza que la organización ha puesto en mí. También deciros que estáis todos invitados/as al evento. Si vais  a la web de EBE Euskadi 2014 encontraréis el formulario de inscripción. El evento es gratis, tranquilos/as ;-)

Ah, llevaré alguna pixichapa. El que avisa no es traidor…


Hablar les sale demasiado barato


Cuando crees que lo has visto todo, siempre hay un loco (o loca) que te deja mal. En España esto se da mucho, porque ya hemos visto cosas demasiado surrealistas. Cosas que no tienen ni pies ni cabeza, o que en otros países serían de escándalo nacional, pero aquí ya tal. ¿No os ha pasado? Oir que un tipo/a importante ha dicho/hecho algo y pensar “no es posible, no, no es posible“. Bueno, creo que me ocurre eso cada 48 horas. Maravillas del poder nacional.

La última ocasión ha sido esta tarde. Venía de echarme un vicio a la Wii como buen tipo de 28 palos cuando he visto algo curioso. Miguel Ángel Rodriguez, MAR para los amigos, era TT en Twitter. He pinchado en su nombre y BUM, me entero que ha soltado una perlaza contra Artur Mas. Y claro, pienso, no puede ser, no es posible, hay algo mal en ese titular. Pero no, lo ha dicho. Ese cabronazo ha tenido los cojones de soltarlo. Ha hablado de lo bien que le vendría un fusilamiento a Mas.

Miguel Ángel Rodríguez Bajón

No os engañaré, me han dado ganas de hacer de todo con su cabeza. Desde el insulto hasta jugar a Sergio Ramos. Y he pensado en lo barato que sale hablar en este país para según qué personas. En España hemos cerrado periódicos, ilegalizado partidos y prohibido manifestaciones por declaraciones mucho más suaves que las que ha dicho este sujeto. Algunos lo llaman apología del terrorismo, pero si lo hace alguien que como MAR resulta una “declaración desafortunada”. Vamos, que te sale su amigo de turno y dice que se ha meado fuera del tiesto y nada, to another thing, butterfly. No esperéis que la AVT diga algo, porque ha dicho fusilamientos, y eso son cosas de la guerra, no de tipos con pasamontañas. Que fusilar no es terrorismo ni violencia. será, que se yo, un acto rebelde.

Hemos llegado a un punto en el que Artur Mas, intentando desarrollar una votación, posiblemente el gesto democrático más reconocible de la humanidad, sea más peligroso para los ciudadanos de nuestro país que un desgraciado pidiendo su fusilamiento. Puede que la consulta sea ilegal, que las cosas no se deban hacer así, pero lo que no es admisible es que un personaje público como Miguel Ángel Rodriguez se vaya a dormir tranquilo esta noche sin que la justicia haga algo. Más cuando ésta se ha movido en ocasiones por menos. Claro, como MAR no habla Euskera ni catalán en la intimidad…

En un país normal, la cadena no volvería a contar con él para sus colaboraciones. En otro país, la justicia haría algo, al menos llevarle a juicio y hacer el paripé de que no es posible tener violencia verbal ni actitudes violentas. Pero esto es España y ya tal.

Ya tal.


Una historia sobre el olvido


Allá por el 91, mi familia y yo pasamos el mes de agosto en Calpe. Fuimos mi padre, mi madre, mi abuela materna y yo. Mi abuela ya era mayor, tendría unos 80 años. Se encontraba muy bien, con sus achaques, pero nada del otro mundo. Fue un veraneo bonito, con una gran cantidad de recuerdos.  Recuerdo que mi padre me regaló un comic de Lucky Lucke… en alemán, y también recuerdo un ferial en el que guardo alguna que otra anécdota. También está presente el recuerdo de mi padre observando el peñón de Ifach, símbolo del municipio, con unos prismáticos. No se de dónde los sacó, pero mi padre se pasó medias vacaciones tirando de este instrumento.

Otro recuerdo es el de mi abuela, que confundía el peñón con su querida Santa Casilda.  No nos preocupó al principio, puesto que parecía que era algo muy puntual. Volvimos a Vitoria y las cosas no mejoraron. Con el paso de los días, comprobamos que de vez en cuando, confundía algunas personas. Uno de los mejores ejemplos estaba cuando veía la tele. Confundía a políticos con miembros de la dirección de su empresa. Básicamente creía que Suarez o González eran el capataz o el sindicalista de una fábrica de Vitoria.

Sus olvidos se mantuvieron en límites normales, pero un día, nos dio un susto. Mi abuela salió de paseo y tras muchas horas, seguía sin dar señales de vida. La policía la encontró y la acompañó a nuestra casa. Llegó la hora de ir al médico y saber qué le pasaba. Y descubrimos que su mal tenía nombre alemán: Alzheimer, la enfermedad del olvido. En ese momento, todos supimos que mi abuela Isabel iba a perder la memoria, los recuerdos, todo.

Yo era un niño, así que no supe realmente si fue algo duro o no. Seguro que lo fue, en especial para mi madre, que cuidó a mi abuela hasta el último momento. Si que recuerdo hacerle trabajar la memoria, el cerebro que decía yo. Le obligaba a leerme cosas, a jugar conmigo a las cartas, cosas para que su cabeza estuviese activa. Que se yo, mis razonamientos infantiles me hacían creer que si le obligaba a trabajar su cerebro, éste no se pararía. Mi abuela murió muchos años más tarde. Hablaba sin sentido, sin conocer a nadie de su entorno, ni siquiera a sus hijos o nietos. No le faltó ni una muestra de cariño.

Hace unos días, un vídeo me volvió a traer a la mente a mi pobre abuela Isabel. Se lo comenté a mi padre, con quien nunca había hablado sobre ello. Recordamos aquellos años duros, pero que nos hicieron aprender muchas cosas. Hoy escribo esto porque es el día mundial del Alzheimer. Una enfermedad dura, que quizás no sea dolorosa, pero que es muy triste. Es duro para la familia observar como un ser querido se va olvidando de todo. No es fácil para un hijo o hija el momento en el que su padre o madre no recuerda quién es, ni le reconoce. Puede que  el Alzheimer no nos mate, pero nos hace inhumanos. Desde hace años, cruzo los dedos para que esta enfermedad acabe desapareciendo.

En el día contra el Alzheimer, no nos podemos olvidar de una enfermedad que hace eso, olvidarnos de todo. Luchemos contra ella, ayudemos a quienes la sufren.


Gracias, Javi


De pequeño quería ser periodista. Que cosas, un niño introvertido y tímido que soñaba con ser reportero, con ponerse delante de un micro o una cámara y contar lo que ocurría en el mundo. Mi vida no siguió el camino de mis sueños, aunque he intentado crear atajos hacia él. De ahí que tenga un blog o que acabase siendo jefe de prensa de un club deportivo.

Si hay un medio que me encanta, es la radio. Tiene algo, no sé, una magia que me encanta. Desde pequeño la escucho, y desde pequeño soñé con salir en ella. Debía eliminar mi timidez para ello, y me puse a trabajar en ese sentido. Poco a poco he ido derribando barreras, y hoy ya no soy el niño timido de antaño.  Ya sólo faltaba tener una oportunidad, y llegó de la mano de un gran profesional. Hace mas o menos un año, Javi me escribía y me invitaba a colaborar en Radio Euskadi. El sueño se hacía realidad. Evidentemente dije que si, y empecé a ser colaborador habitual de Graffiti.

Cada vez que entraba en directo, un cosquilleo me invadía de pies a cabeza. Unos nervios preciosos que jamás olvidaré. Era colgar el teléfono y desear que llegase la semana siguiente para disfrutar de ese mundo. Por desgracia, mi cabeza me jugó una mala pasada. Una tormenta se apoderó de ella y trajo una oleada de tristeza. Ese mal se llama depresión y consiguió que dijese que no a un sueño. Se lo expliqué a Javi, que lo comprendió y me agradeció mi colaboración. No hubo malas palabras, mas bien todo lo contrario.

Meses mas tarde, ya en verano, en mi cabeza lucía el sol. Los males se habían ido, o al menos ya no existía esa inestabilidad. Un día estaba haciendo la compra cuando volví a recibir la llamada de Javi. Quería que volviese a la radio, a su radio,  a Radio Euskadi. Un par de días más tarde, le llamaba y le daba el si definitivo. Durante dos meses, todos los miercoles he tenido una cita con la radio en compañía de un grupo de personas encantadoras.  Esta tarde hemos despedido la sección para siempre. Javi deja la casa, o mas bien le invitan a abandonarla. Una casa que es grande y preciosa por profesionales como él. Lo echarán de menos, lo sé, pero será culpa suya.

Sólo puedo tener palabras de agradecimiento hacia Javi.  Si algún día tengo un hijo, podré decirle que su padre cumplió un sueño por culpa de un navarro con un sentido del humor increible. Un profesional como la copa de un pino. Muchas gracias por darme la oportunidad de disfrutar de la magia de la radio, Javi. Te cierran un capitulo, pero no el libro. Este capitulo ha sido grande, pero nada como los que se avecinan. Y como yo, contarás con la ayuda de muchas personas a las que les has alegrado el día, la semana o la vida.

Muchas gracias por todo, don Javier.

03/09/2014.


Auschwitz: Un sitio que te cambia por dentro


Uno no sabe realmente lo cabrón que puede ser un ser humano hasta que no lo ve delante suyo. Por suerte, o por desgracia, las guerras, los conflictos armados, los campos de refugiados y muchos otros ejemplos quedan lejos de nuestra vida. Hay otros rincones que pueden trasladarnos hasta lo peor de nuestro ser. Uno de esos rincones está en el sur de Polonia. Se llama Auschwitz y en el fallecieron más de un millón de personas.

Auschwitz es el símbolo del holocausto. Construido por la Alemania nazi en 1939, este campo recibía a sus prisioneros con una frase ya mítica: Arbeit macht frei, el trabajo os hará libres.  Un campo de concentración y exterminio que se quedó pequeño, por lo que tuvo que crearse uno nuevo paralelo a éste. Auschwitz II o Birkenau es el más reconocido por todos. Es el que tiene la entrada con paso de trenes. Y tuvo que hacerse un tercero. Y se construyeron crematorios, cámara de gas y toda clase de barracones para la experimentación humana.  Auschwitz es algomás que un rincón de la Polonia profunda. Es una de las mayores manchas negras de la humanidad.

Campo Auschwitz I

Todo el mundo me decía que ese sitio te cambia. Que Auschwitz deja un mal sabor de boca y una sensación entre lo triste y lo doloroso. Todo el mundo dice salir tocado y emocionado de allí. Una sensación dura que sólo se da en sitios como ése. Esa sensación la sentí nada más pasar el arco de entrada del campo I.  Ves la doble valla electrificada, las torres de vigilancia y los pasillos de seguridad y sabes que estás allí. Durante la visita a los diferentes barracones, ves cosas que te dejan KO. Ves maletas, gafas, útiles de todas las clases de miles de ciudadanos que un día entraron allí y apenas ninguno tuvo la suerte de salir vivo. Ves pelo humano,  y ves lo que hacían con él. Empiezas a descubrir el auténtico sadismo nazi en el momento en el que tu guía te cuenta las primeras historias reales. Algo te cambia cuando te comenta que, cuando llegaron los sovieticos, encontraron siete toneladas de pelo humano en uno de los barracones.

Empiezas a sentir cierta angustia, que sigue cuando ves las latas de Zyklon B, cuando descubres el paredón del barracón 11, donde hicieron las primeras pruebas de gas en el 41. Y acabas comprobando lo que es el dolor al entrar en la única cámara de gas que se mantiene en pie. Cuando entras a ese habitáculo y te dicen el número de personas que murieron en él, tu cuerpo no responde. No sabes si gritar o llorar, si buscar venganza o perdonar.

Auschwitz II (Birkenau)

Auschwitz II (Birkenau)

Saltas a Birkenau y la sensación sigue siendo horrible. Un lugar en el que el clima es tu enemigo, ya sea invierno o verano. Una explanada llena de barracones, en los que convivían unas 700 personas. Allí estaba el barracón del doctor Mengele, uno de los hombres más salvajes en la historia de la Segunda Guerra Mundial. Ves las letrinas, en las que medio centenar de personas debían hacer sus necesidades juntas, deprisa y bajo la amenaza de los soldados y vuelves a sentirte peor que mal.

Unas tres horas y media de visita a Auschwitz sirven para que conozcas de cerca la maldad del hombre. Cuando acaba la visita y paseas sólo por allí, tu cabeza no para de pensar en el dolor, en el sufrimiento y en mil cosas desagradables. Un mal rato, si, pero necesario para comprender el comportamiento humano. Visitar un sitio así debería ser obligatorio para el desarrollo de la madurez. Me fui triste, o más bien emocionado, con un sabor de boca horrible. Pero era necesario para ver la verdad, que muchas veces es así, dolorosa.


10 años


10 años son una vida. Hay décadas que te marcan más que otras. Probablemente, la que va desde mis 18 hasta los 28 actuales es la que más me ha marcado. En ella he vivido toda clase de buenos y malos momentos. Se ha ido gente y ha venido otra. Reencuentros inesperados y descubrimientos sorprendentes. 10 años inolvidables, para lo bueno como para lo malo.

Este blog ha sido testigo de mi última década. En él he contado casi todas mis vivencias importantes. Pero más allá de ser un simple diario, mi blog es parte de mi vida. Lo digo todos los años en estas fechas, pero es verdad. Puede que ya no tenga una actividad considerable, pero siempre está y estará ahí. Ese ese familiar al que apenas ves y quizás por ello le tengas un cariño especial.

Diario de un píxel alberga algunos de los momentos más bonitos de mi historia en la red. Este blog forjó a un bloguero que acabó siendo tuitero, pero sobre todo, ayudó a que una década después, aquel chaval se haya convertido en un profesional de la red. Sin mi blog, hoy no estaría trabajando en temas de social media.

Gracias a mi blog, hoy puedo decir que tengo un amigo llamado Álvaro. Un tipo muy grande con el que sólo he tenido grandes momentos. He recibido regalos y hasta dinero por artículos, pero ni todos juntos llegan a ser algo comparable a lo que gané el día en el que conocí a Bori. Sólo por este hecho, merece la pena mantener vivo a este jubiletas de la red.

Reconozco que no es el décimo aniversario  que me imaginaba para el blog. Mi vida ha cambiado y ha hecho que apenas le haga caso a este proyecto. Pero quizás ahí esté el error. Porque Diario de un Píxel no es un proyecto, es mi vida. Como quien se obliga a salir a correr, quizás tenga que obligarme a pasar más a menudo por aquí. Hace tiempo me prometí que el blog sería mi pequeña autobiografía. No sé si acabará siendolo, pero al menos habrá que intentarlo.

Poco más puedo decir. Muchísimas gracias a los que de vez en cuando os pasais por aquí y me regaláis unos minutos de vuestra vida. También he de agradecer a ese pequeño grupo de personas que desde hace más de un lustro leen todas mis idas de olla. Muchas gracias por estar ahí. Antes corriamos y hoy nos movemos paso a paso, pero el camino sigue y aun tenemos fuerzas.

 

Alberto Cabello
@pixelillo


Análisis: carcasa con batería para iPhone de Mobilefun


Sí, ya sé que esto está medio muerto, prometo darle más vida después del verano.

Tenía ganas de hacer un análisis de algún producto.  Hace unos días me dieron la posibilidad de probar uno y me dije, que coño, voy a testearlo. Se trata de una carcasa con batería extra para iPhone 5 o 5s que podéis encontrar en Mobilefun.  Un producto que siempre he usado con otros móviles, pero que en esta ocasión, es diferente. Se trata de un combo 2 en 1 de carcasa y batería que se unen gracias al magnetismo. El resultado es la clásica carcasa algo gordita con un extra de alimentación, sólo que en este caso, no estás obligado a tener que llevar siempre un peso innecesario.

Carcasa con batería que puedes encontrar en Mobilefun.es

Francamente, me gustó el planteamiento. Si hay algo que siempre me “echaba” para atrás de este tipo de carcasas era el sobrepeso que le daban al móvil. Las usaba en viajes, pero se me hacían incómodas en el día a día. El poder quitar y poner la batería externa me parecía interesante. Vamos a ver el resultado final de un producto que desde ya os digo me encantó como concepto, pero…

Buen concepto, pero.

El producto en si es elegante. Los acabados son más que correctos. Me encanta la carcasa simple, donde se acopla la batería. Es un color grafito precioso, con un tacto a goma que me encanta. El acabado de la batería también es correcto. Juntando las partes, tenemos una carcasa algo gruesa, pero no excesivamente incomoda. Haciendo pruebas, esa carcasa me ha dado un 90% más de batería. Técnicamente, llevas una carga extra de emergencia.

Pero le encontré varias pegas. Una de ellas, aunque parece una tontería, no lo es. Al colocar la batería sobre la carcasa, ésta puede hacer que el objetivo de la cámara se reduzca. Vamos, que puede que salga un trozo de la misma en la batería. Como mucho será una mancha, pero a mí ese detalle no me haría mucha gracia en una foto especial. No es un problema enorme, la verdad, pero bueno.

Lo peor vino un par de días después. Empecé a notar que tenía problemas con mi iPhone al conectarse con la wifi. Lo actualicé, reinicié el router, hice varias pruebas y parecía que la cosa mejoraba. Pero tuve el mismo problema en mi empresa. Por casualidad, decidí quitar la carcasa al móvil, y la wifi, que ante ni siquiera conectaba, apareció por arte de magia al 100%. Sí, el imán que tiene la batería crea un pequeño campo magnético que inhibe (al menos en mi caso), la conexión inalámbrica de mi smartphone. ¿Putada? Si, porque reconozco que me había enamorado de ese trozo de plástico.

He hecho una docena de pruebas y en al menos tres de ellas he tenido el problema del campo magnético. Una verdadera lástima, porque como ya dije, el concepto me encantaba.


Madrugar es de pobres


Las rosas son rojas, las violetas son azules y madrugar es de pobres. Que ojo, hay que respetar y tal al que no piensa como tú, pero admitámoslo: madrugamos porque nos obligan, y punto. Es un hecho que lo suyo es despertarse a una hora considerable, entrada la mañana. Madrugar no tiene ni que ser sano.

Vamos a ver, soy un currito. No tengo ni un clavel en el banco, lo que me obliga a tener que pasar por ese aro llamado trabajo. O trabajo o vivo del viento, y que yo sepa, éste no alimenta. Lo único que puedes comerte gratis en este mundo son tus huevos o una hostia, y ninguna de las dos cosas es muy apetitosa. Por lo tanto, madrugo porque mis necesidades primarias me obligan. ¿Te crees que siendo muchimillonario me iba a despertar antes de las doce del mediodía? ¡Anda y que se jodan los muertos de hambre! Que levanten el país ellos solos. Llego a ser rico y lo más pronto que me despierto es mañana.

Mierda, sólo ha sido imaginarme ser un tipo rico y ya he empezado a pensar como ellos.

“Es que si madrugo, me da tiempo a hacer más cosas y a ser más áctivo”. Tú lo que eres es un pobre infeliz. ¿Dormir no es hacer algo? Es un placer. Es casi tan placentero como ir al baño o un buen, ya sabéis, eso que rima con Volvo.  “No veas lo bien que va mi vida desde que madrugo y hago una sesión de running a primera hora”. ¿Running? ¿RUNNING? Te ponía a correr delante de un leopardo, por listo.

Además, que despertarse pronto no es lógico. ¡No hay nada bueno en la tele! ¿A qué hora dan las mejores películas y los programas estrella? ¿A las siete de la mañana? ¡Que va! a esas horas sólo emiten noticiarios, que son lo más triste del mundo, casi como los que les gusta madrugar por placer. Sinceramente, a mí me están empezando a dar pena estos infelices. Les llego a respetar pero no a entender. Acepto que haya gente a la que le guste que le echen cera hirviendo como motivación sexual, pero nunca lo probaré.

Que no me vais a convencer, que dormir mucho es una gozada y hacerlo hasta tarde, más. A muerte con El Gran Wyoming.


¿Me ayudas con este problema en Google Adsense?


Llevo meses con un problema con Google Adsense.  Casi un año intentando solucionar un problema, pero siempre que lo intento solucionar, acabo tirando la toalla. El enmarañado sistema de asistencia de Google es de todo menos accesible. Quiero decir, no ofrecen un contacto directo donde asesorarte para problemas complejos. Te lelvan de una página de asistencia a otra y cuando te ofrecen un sitio de contacto, automaticamente la web me deniega la asistencia. Por eso voy a escribir aquí mi problema. Entiendo que no me podréis ayudar mucho encontrando una solución, pero quizás podáis encontrar o decirme un camino a seguir.

Tengo una cuenta de Google desde hace años. Al comienzo, tuve dos. Una, llamemosla A, es la que actualmente uso y con la que gestiono toda mi información personal de Google (correo, Youtube, Google+,…). Después tuve una cuenta B (chistes no, gracias), con otro mail para gestionar otro proyecto. Con esta cuenta B registré mi cuenta de Google Adsense. Hice todo el proceso, vinculé mi cuenta corriente, hasta sigo guardando la carta que me mandó Google desde Estados Unidos y que me hizo ilu en aquellos días.  Usé Adsense durante un tiempo en mi blog allá por el 2008 o 2009 y lo dejé. No lo he vuelto a usar. Esa cuenta B se perdió por el desuso y seguí con mi cuenta A.

Años más tarde, concretamente en 2013, intento abrir Adsense.  Ya no recordaba que estaba vinculado a la cuenta B. Voy a acceder a este servicio con la cuenta A y me dice que ya estoy usando Adsense con una cuenta vinculada a mi persona. Pienso “Guay, pues accedo a la B”. Evidentemente, no me acuerdo de la contraseña. Intento recuperarla pero ¡ZAS! la cuenta ha sido eliminada. Posiblemente por falta de uso o vete tú a saber por qué. Evidentemente, como esa cuenta ya no existe, NO puedo acceder a Adsense con ella, pero Google Adsense me dice que sigo siendo su usuario. Y sin embargo, no puedo crearme una nueva con mi cuenta A, la que uso hoy en día. Vaya putada locura, ¿Eh?

Ese es mi problema. ¿Cómo puedo acceder a mi cuenta de Adsense? He intentado mandarles un mail a la gente de Google desde el formulariod e ayuda de Google Adsense, pero no me lo permite ya que la cuenta desde la que estoy intentando mandar tiene una solicitud de Adsense rechazada (lo que os he comentado, porque existe la otra). ¿Conocéis a alguien que me pueda ayudar? ¿Algún contacto o soport e de Google España que me pueda ayudar? A ver si entre todos me podéis ayudar a salir de este pequeño laberinto. Si esste post no sirve de ayuda para salir del problema, que al menos sirva para que quede constancia de mi queja ante las dificultades que uno puede tener para poder solucionar un problema con Google.


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