Maria Luisa

Mi edificio esta de luto. Este pasado sábado dijimos hasta siempre a una de las primeras inquilinas del edificio, se llamaba MAria Luisa y era la vecina de la vivienda que esta pegando a la mía. Si mi padre lleva como 40 años viviendo aquí ella… ni sé la de años que llevaría en su casa. La verdad es que es que es uno de mis primeros recuerdos de  infancia, ella regando sus plantas en la terraza que está junto a la mía mientras yo pintorrojeaba el suelo con tizas o jugaba bajo el sol de verano. Recuerdo como ella siempre tuvo un trato excelente conmigo, y mis padres tenian bastante buena amistad con ella.  Recuerdo cuando ya hace unos años enviudó de su marido, Enrique, un hombre mas callado, no serio sino timido que combinaba perfectamente con una mujer igual de buena que él y un poco más abierta sin tener que ser excesivamente vivaracha.

Hacía unos días la había visto por las escaleras, siempre me saludaba e intercambiabamos unas palabras, he de admitir que era kmuy cariñosa conmigo. El sabado, tras una noche para olvidar y tras una paliza andando desde el centro de mi ciudad llegué a eso de las cinco casi a casa. En el portal un papel que atrajo mi  interés, era una esquela que anunciaba la muerte de Maria Luisa. Cuando leí eso, si ya de por si venía cabreado me quemó más por dentro. Al comienzo sentí rabia pues me dolía perder a una vecina tan buena como ella. Al rato llegó la tristeza que aún me dura. Esta tarde he tenido su funeral, uno de tntos funerales que ya he conocido de gente de mi portal. No os mentiré, no era mi segunda madre pero si es cierto que le tenía mucho aprecio, y no os miento cuando os digo que la voy a echar mucho de menos.

No sé que podría poner aquí como homenaje a esa mujer, he estado buscando alguna canción que me recordase a ella pero no he podido unirla con ninguna así que me saco una de cosecha propia. Allá donde estés vecina va por ti.

  1. Hoy he visto tu foto en el periódico y la curiosidad me ha llevado a navegar por tu blog. Y aunque ya ha pasado un año, quiero agradecerte tus cariñosas palabras recordando a mi madre, a la que puedo imaginarme orgullosa diciéndome: ¿Has visto a Alberto en el periódico?. Mis padres siempre apreciaron a tu familia, y sintieron enormemente la falta de Mari Carmen, la vecina de trato afable y siempre dispuesta a compartir una conversación.
    Hoy me he emocionado leyendo tu texto y quiero que sepas que tu madre también dejó entre nosotros un grato recuerdo, que esa escalera nunca fue lo mismo sin ella y que en todos los recuerdos de nuestros años de vecindad siempre estará presente.

¿Quieres opinar?