Buenos momentos de 2014

Se acaba 2014. Un año más, o un año menos, según se mire. 365 días raros, con buenos y malos momentos. Quizás algo turbulento en lo personal en el último tramo, pero que me ha ayudado a ser más duro. No hay “mal” que por bien no venga, oiga.

Como no tenemos que quedarnos siempre con lo malo, he querido hacer una pequeña lista con algunos buenos momentos de este año que se acaba. Para que luego diga que todo ha sido malo o regulero. ¡Dentro lista!

El día que conocí a Argi

Reconozco tener miedo hacia los perros. Los sufro desde que era un bebé. Poco a poco, he ido perdiéndolo, pero aún mantengo cierto respeto hacia ellos. Si lo he ido matando, es gracias a los de mis amigos y familiares, los cuales me han demostrado que no son bichos malos. Sin embargo, no entendía a la gente que podía llegar a querer tanto a un animal. Hasta que conocí a Argi, el perro que adoptó mi padre.

OLA K ASE

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Esa bola de pelo me ha robado el corazón. Confieso que siento un cariño hacia ese animal que no es normal. Tengo ganas de que vuelva el buen tiempo para poder volver a salir a las tardes junto a él.

El día que escuché mi canción favorita en directo

25 de junio de 2014. Santiago Bernabeu, en torno a las once de la noche. The Rolling Stones estaban dando el concierto del verano en nuestro país. Un servidor estuvo presente, disfrutando con cada canción. Pero hay una que nos e me olvidará nunca. Se trata de Sympathy for the devil, posiblemente4 mi canción favorita.

En ese momento, sentí una explosión de emociones. Ganas de gritar, de reir, de echar una o dos lagrimas,… fue brutal, indescriptible. Algo precioso e imborrable para mí.

El día que visité Auschwitz (y Opole)

En agosto, unos cuantos buenos amigos y yo nos fuimos de vacaciones a Polonia. Un país que me encantó y que tiene muchos rincones que visitar. Uno de los más conocidos es el campo de exterminio de Auschwitz. No muy lejos de Cracovia, este rincón polaco pasó a la historia por el régimen nazi, que asesinó a más de un milllón de personas.

Visitar un sitio como Auschwitz es necesario para entender el sadismo y el lado más oscuro del ser humano. Es un lugar que te hace madurar y que te marca de por vida. Pese a ser una visita dolorosa, siempre lo llevaré como un recuerdo grato e interesante.

Esa noche, acabamos en Opole. una pequeña ciudad al sur del país que bueno, siempre estará en el recuerdo de aquella pandilla de amigos. Cosas nuestras ;-)

Auschwitz

Mi primer Getxoblog

He dado ya un puñado de charlas y he participado en varias mesas redondas. Este año estuve en dos de las últimas, y una de ellas, la del Getxoblog, siempre será recordada por un buen día. Quizás esté lejos de ser la mejor mesa redonda en la que haya participado, pero me lo pasé tan bien con toda la gente que el resto me pareció menos importante.

Además, aquel día resultó bonito. El hecho de visitar después la feria del cómic de Getxo, conocer y disfrutar en persona del Alvarito’s y grabar mi primer podcast con @Blogdebori hicieron que en un momento turbulento, la calma y el buen rollo se apoderasen de mí. Francamente, inolvidable.

Aquel 3 de noviembre…

…en el que escribí un DM a cierta persona y tuvimos una de las conversaciones más graciosas y surrealistas que jamás haya tenido. Aquel día en el que arrancó una amistad, que me ha sacado muchas sonrisas, me ha hecho comerme mucho la cabeza y que sigue ahí. Apareció de la nada, y doy gracias al de arriba, sea Dios o el vecino por haber aparecido. Muchas gracias por estar presente, y por todo. Y por muchos años, A.M.

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