Comunicado oficial de la mula y el buey

En nombre de nuestros clientes, el señor buey y la señora mula, escribimos este comunicado para ofrecer la versión de ellos acerca de los sucesos ocurridos la noche del 24 a 24 de diciembre del año 0 re. Debido a la publicación del último libro de Su Santidad el Papa y los hechos que él recoge, nuestros clienetes se ven en la obligación de presentar este comunicado abierto a la prensa y el mundo en general.

Nuestros clientes quieren dejar bien claro que:

  • Les resulta vergonzoso que a estas alturas de la vida, un simbolo del cristianismo como es Copito de nieve Su Santidad el Papa puedaponerse a replantear una de las historias más bellas e importantes de la cultura occidental.
  • Manifiestan su rechazo tanto al libro como a toda clase de ideas que sostengan su ausencia en tal evento.
  • A pesar de lo que diga un hombre anciano en 2012, “nosotros SÍ estuvimos presentes en el nacimiento de don Jesús de Judea. Para demostrarlo, podemos dar algunos datos que si son ciertos y que su santidad desconoce. José llevaba una sandalias compradas en el mercadillo que se ponía en las afueras de Belén. Le costaron 15 sestercios. Regateó, porque le pidieron 21. Lo sabemos porque uno de nosotros (mula) lo llevó encima hasta allí. La virgen María, que para nosotros siempre será ‘la Mari’, llevaba un vestido comprado Publios, que venía a ser el Zara de por aquel entonces. El nacimiento se dió en un portal. No recordamos el nombre de la calle, pero para llegar a él tenías que coger la calle donde estaban las termas. Después, a la altura del anfiteatro girabas a la derecha y allí la segunda bocacalle a la derecha, pegando a la casa de Marujita Díaz.”
  • Además de nuestros clientes, en el nacimiento de tal deidad estuvieron presentes sus progenitores, un señor que se encontraba haciendo sus necesidades fisiologicas en la esquina y dos adolescentes que esperaban el Carro-buho para volver a su casa.
  • Que no existió estrella fugaz alguna, ni siquiera una supernova, tal y como Su Santidad indica. Era la luz de un lupanar que había en la esquina y que empezó a avivarse en el momento en el que nuestro señor vino a la tierra.
  • Los reyes magos trajeron regalos, pero nunca llevaron la ya conocida mirra. En lugar de ésta, su alteza real llevó un trozo de turrón crujiente. Nuestros clientes quieren decir que “María y José se lo comieron esa misma noche, sin darnos ni siquiera un trocito para probar”.

Si bien es cierto que nuestros clientes se encuentran dolidos y consternados ante esta situación, prefieren zanjar el asunto sin llegar a ningún tipo de conflicto legal.

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