En casa del herrero, cuchara de palo.

Siempre fui de los que creen que la patronal en el 90% de los casos no puede hablar en nombre del pueblo, pero han seguido haciendolo. Durante estos meses el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán nos ha dado cientos de recomendaciones para mejorar nuestra economía.  Tan creido tenía que el sabía la respuesta a la crisis que casi pido que le concedan temporalmente la presidencia del gobierno.Este caballero es el representante de la sociedad que agrupa a la mayoría de empresarios del pais, pero lo mejor de todo es que esta organización tiene como representante a alguien poco presentable. Díaz Ferran ha salido a la luz de nuevo, pero esta vez no por sus declaraciones, sino por las malas gestiones con una de sus empresas: Air Comet.

Desde hace más de medio año los trabajadores de la empresa sufren retrasos a la hora de cobrar sus salarios, y por si esto no fuese suficiente a Air Coment le han obligado a echar el cierre desde tierras inglesas. La actividad de la empresa ha quedado paralizada, justo en plena temporada navideña dejando unos 8000  afectados. Hoy se plantea un ERE dentro de la aerolinea, y el futuro de sus empleados está mas cerca de la oficina del INEM que de otra cosa.

Señor Díaz Ferran, ¿por qué nos hace esto? nos critica que vamos a la cola de Europa, pero sus prácticas no han ayudado mucho para paliar la crisis, especialmente la de 800 empleados suyos.  Aparte ha hecho que miles de personas se queden sin viaje pagado de momento, y lo peor es que la mayoría son inmigrantes sudamericanos de ingresos bajos-medios que querían aprovechar las fiestas para poder estar con su familia. Y para redondear los gastos ha hecho que Fomento deba pagar de su bolsillo vuelos fletados expresamente para sus afectados. ¿son estas las buenas prácticas que tanto ha pedido al gobierno? evidentemente, usted intentó ser el angel de la guarda, pero ni lo ha conseguido ni lo conseguirá. Ha muerto en el pdoer de la peor manera posible, haciendo el ridiculo prácticamente ante toda la sociedad. El problema es que pese a esto usted seguirá al frente de su CEOE, y seguirá teniendo un salario alto, vivirá acomodadamente y aún tendrá valor para decirme cómo debemos ser los trabajadores.

Me ha quemado bastante este asunto. Se me nota, ¿no?

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