Jabones de hotel.

A lo largo de mi vida son muchos los hoteles en los que he pasado alguna noche. He estado en muchos, por lo menos 30 o 40 de diferentes provincias. Me he alojado en hoteles de casi lujo y en otros… en los que ningún miembro de la realeza asomaría su trasero. De todos los precios, categorías y estilos, en todos me apasiona sobretodo observar una cosa: que me voy a llevar el último día. Es triste pero cierto, hsce tiempo os hablaba sobre mi cleptomania en estos locales hosteleros y hoy vuelvo a remarcarla.

Creo que ya no robo tanto en los hoteles, reflexiono antes de dar el atraco y veo que mucghas cosas nunca las usaré, como un set de manicura o de costura. Pero con el paso del tiempo tambien me he dado cuenta de otra cosa que me preocupa más, si hay algo a lo que no sé decir que no es al robar las pastillas de jabón de los lavabos, lo he intentado dejar pero cada vez que vengo de un hotel engroso con otra pastilla más mi colección de jabones. Llamadme loco, tarado, friki o lo que os apetezca pero así soy. Y lo peor de todo es que los robo para tenerlos unicamente, jamás los utilizo en casa, sencillamente me los meto al bolsillo y los traigocosas mias, robar, jabones, cosas, hoteles para tenerlos aquí y como mucho, si huelen bien los cojo y me los acerco a mi nariz.

Buscando por mi habitación me he encontrado sin esforzarme 6 pastillitas de jabón de diferentes hoteles en los que he estado, ¡6 pastillas! en fín, espero no ser el único al que le guste esta afición tan pecaminosa, mal de muchos consuelo de tontos dicen en mi pueblo, pero algo es algo. ¿a vosotr@s no os pasa eso cuando entrais a una habitación de hotel? vuestro cerebro se vuelve maligno y empieza a examinarlo todo en busqueda de objetos que van a ser robados a la hora de partir para nuestro hogar. Mirais la mesa y decis: “ese boli ya tiene sitio en mi mesa del trabajo” o “estos botecitos tan bonitos de champú me los llevo”. Hay gente que prefiere no enjabonarse en la ducha sólo por llevarse esos botes de recuerdo, no es mi caso pero seguro que existe gente así. Mirad, yo nunca dí el siguiente paso que viene a ser el de robar unas toallas o bueno, en realidad me lo salté y robé un albornoz… por partida doble. Quizás esto no lo debía haber dicho…

Como no sabía sobre que escribir… pues he pedido ayuda y Lídia tuvo la brillante idea. Mañana más y mejor.

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