Mañana otra vez rumbo a Barcelona.

Son las doce menos cinco en el reloj de mi iMac, acabo de cerra la maleta y me dispongo a escribir tranquilamente unas lineas en mi blog tras una semana extraña, sin ganas de hacer nada. En apenas unas horas cojo rumbo a Barcelona para pasar un fin de semana que va a intentar romper mi monotonía. El domingo como todos sabéis es el día D, tras años esperando el momento ha llegado y por fín veré en directo a AC/DC. No me apetece hablar mucho del concierto, seguramente el mismo domingo a la vuelta del estadio estaré preparando la crónica del mismo, h como sé que me va a dar mcuho de que hablar voy a pasar a hablar un poco de mi.

Odio preparar los  viajes, todo ese ritual que va desde comprar los billetes y reservar el hotel hasta cerrar la maleta. Aunque me gusta en el fondo me  llena de estrés. Sólo hay algo que odio más que eso y es el viaje de vuelta, normalmente gris y triste. El peor recuerdo que tengo de Barcelona, esa ciudad que tanto me gusta es el apeadero de autobuses de Sants a eso de las tres y media de la tarde, hora en la que suelo abandonar la ciudad condal para volverme a mi Vitoria. Las primeras horas de viaje son tristes pues empiezo a pensar en todo lo que dejo atrás, pero tras hacer la parada en Zaragoza el viaje suele empezar a coger otro carisma, y aunque no se hace ameno o alegre si deja de ser en parte triste y suelo comenzar una cuentra atrás para mi siguiente viaje. La primera vez que llegué a Barcelona solo recuerdo que me acongojó el gentío de la estación de Sants, gente de un lado para otro buscando el anden de su tren que le lleva a su casa, a su trabajo o a sus vacaciones. Ahora ya no me acongoja apenas, disfruto de esa masa de gente que actua casi de forma mecánica.

De lo mejor de un viaje es llegar al destino y en mi caso lanzarse a la cama tirando la maleta a un lado. Luego toca observar detalladamente cada uno de los huecos de la habitación y darle el visto bueno. Luego comienza el ritual de sacar la ropa, conectar la tele y tirarte delante de la televisión. Al día siguiente llenar el minibar de cosas de fuera, agua comprada en el centro comercial de al lado y llenarlo hasta los topes de chocolates o cosas que no valgan ni la mitad en el super. Si os digo la verdad tengo unas ganas enormes de llegar a mi hotel mañana, me encantaría chasquear los dedos y estar allí, así sin más.

Creo que me voy a ir a dormir, estoy cansado la verdad y mañana va a ser un dia ajetreado de aquí para allí. Quiero mandar un saludo a toda esa gente que hoy en el Manaos ha organizado el primer Beers&Tweets&Blogs de Vitoria, por lo comentado arriba no he podido ir pero si en mente hay una versión 2.0. del mismo espero poder estar en la lista de confirmaciones. La verdad es que me ha dado mucha lastima no pdoer ir pero con la maleta sin hacer y algún recado pendiente que terminar de hacer me ha sido imposible ir, otra vez será. Por cierto, ya tengo nuevo poster en casa, ese que llevaba unos días esperando, mañana os lo enseñaré… desde Barcelona. Tambien recomendaros mirar mi tweeter puesto que lo actualizaré bastante via telefono movil, prometo muchas fotos.

Y nada más, hasta mañana, descansad y por favor, sed legales…

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