Hannibal no se merecía eso…

Francamente hay cosas en el mundo del cine que no se deben hacer nunca. Una de las muchas cosas que se deberían prohibir es sobreexplotar las sagas o grandes cintas de la historia, por ejemplo Parque Jurasico, que fue buena la primera, pero después sus otras dos secuelas naufragaron. Lo mismo le pudo pasar a American Pie, que empezó a entrar en un pozo oscuro a medida que fueron sacando secuelas (y ya van 5…). Otro ejemplo, mas concretamente del que os quiero hablar hoy es la saga de peliculas del canibal mas famoso de la historia del septimo arte, el doctor Hannibal Lecter. Si señor, El silencio de los corderos fue una gran pelicula, y Hannibal quizas era demasiado visceral y sangrienta, pero llegaba a gustar, a la historia se le empezaba a notar el sufrimiento que tienen todas las sagas con secuelas y precuelas. Pero la semana pasada llegó la cuarta y ultima hasta el momento precuela del Doctor Lecter, “Hannibal, el origen del mal“, servidor fue a verla y por desgracia no me lleve a casa un buen sabor de boca (ni siquiera por las palomitas del cine).La actual precuela nos acerca los origenes de la familia Lecter, y viene a enseñarnos a todos los y las seguidores/as de la saga cual fue la niñez y adolescencia del canibal Lecter, por fín ibamos a saber: ¿qué le ocurrio a Hannibal para convertirse en el canibal del cine por antonomasia? Conocemos (al menos conocí yo) que Lecter y su familia provienen de Lituania, y que de ahi, tras una larga historia acabara siendo un canibal en los estados unidos. Hasta aquí puedo leer, no os puedo contar más, ya he rozado el spoiler con la procedencia del doctor. La historia es interesante, todos hemos querido saber la historia de ese mitico personaje, pero quizas la ausencia del gran Anthony Hopkins, la falta de su voz, de su presencia hace que cualquier hecho relacionado con ese personaje pierda muchos puntos. No se le puede criticar al frances Gaspard Uliel, que interpreta a un joven Lecter de una magnifica manera, pero no sé, todo huele a refrito, a baratija en comparación con la grande “El silencio de los corderos“. Es entretenida, te tiene a ratos enganchado, pero no acaba de convencer nunca en mi juicio, se queda con las ideas bien puestas, bien organizadas, con un buen enfoque…pero a la hora de la verdad, todo se viene a bajo. Quizas de haber sido esta la primera secuela de la cinta madre las cosas hubiesen cambiado, otorgandole el caché de “Hannibal” a esta cinta quizas las cosas cambiasen.

Francamente, no me dejo de gustar, me quede como diciendo: “esta pelicula roza el cinco raspado”, aunque me llegó a gustar en el primer momento, creo que pensando y meditando en ella pienso que no era para tanto. No os la recomiendo de forma poderosa, pero si os digo que tampoco os aburriréis, y que seguro habéis pagado para ver cosas peores, mucho peores…

Creo recordar que tras “Banderas de nuestros padres” no había vuelto al cine, esa me llegó a llenar más, me gustó en contra de lo que a mucha gente opina, si es cierto que es un ejemplo de patriotismo americano pero tambien es verdad que desmontan todo un simbolo del patriotismo yanki. En fin, la ultima pelicula que verdaderamente me gustó en el cine fue Babel, gran pelicula, grandes historias con grandes finales, se mereció mas reconocimiento ese film la verdad. Bueno, por hoy ya esta bien de cine.

P.D. Que buena esta Li Gong, la actriz principal de esta pelicula. ¿que os suna? salió en Miami Vice y en Memorias de una Geisha.

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