Mtv, o el dinero y musica

Actualmente el mundo musical es mas un circo que un negocio. Y digo esto porque dejo de serlo desde que a un par de locos rusos quisieron unir perversión y musica en una misma pastilla. El resultado fue una mezcla explosiva de ambas cosas llamada T.a.T.u (o T.a.T.y en su idioma natal). El resultado: un grupo prefabricado de adolescentes lesbianas polemicas cantando un exito pop de masas. Yulia y Elena eran dos chicas bastante sencillas, pero Mr. dinero llamó a su casa y ya se sabe, todos perdemos el culo por el vil metal… Elena tenía un novio de 21 años (Elena es la pelirroja), pero lo abandonó por mantener una relación ficcticia con Yulia. Ésta es rubia, pero por motivos de look tuvo que teñirselo. La misma Elena tuvo que perder 10 kilos para salir adelante el grupo. todo esto…¿para qué? para crear la polemica

En una sociedad corrompida como es la nuestra una pareja de lesbianas adolescentes tenía mas que espacio en la televisión, en la radio y en las revistas de hombres. Por eso, estas chicas mas que cantar recorrieron el mundo dandose el lote allá donde iban, y la imagen de arriba es el mejor y el claro ejemplo de ello. Se daban el filetazo en directo, algo que es un tabú practicamente a día de hoy ellas lo hacian sin conciencia, era parte de su show. Todos viviamos felices y empalmados viendo como esas dos guarrillas se comian la boca la una y a la otra, nos sudaba el pito colonia si cantaban bien o mal. La revista Maxim, de tirada internacional las hizo portada de un numero. Sus managers se frotaban las manos, sus objetivos se cumplian, ya sólo faltaba uno: ganar el festival EUROVISIÓN.

Vendieron millones de discos de su exito “all the things she said”, que luego cantarían en ruso en Eurovisión. Todo este espectaculo de neo lolitas para luego llevarse el subcampeonato de ese año. Su objetivo principal fracasó, pero, ¿y el segundo? se habían hecho de oro. Pero llegó la mala época, donde salen trapos sucios, y finalmente se comprobó que lo suyo era mas montaje que los de la prensa del corazon, ese bollerismo barato y juvenil sólo era marketing para vender mas, lógico por otra parte. Éste y otros ejemplos que podría dar demuestran que la música es un fenomeno de masas que, a veces, consumen por vicio, sin saber lo que hacen, consumiendo productos de tercera fila. Hasy que saber elegir y saber encontrar, no quedarnos con las bragas de dos crias…

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