Hambre navideña

Mi familia y yo hoy hemos hecho las compras para la cena de nochebuena, y el posterior festin de navidad. En el Eroski cientos de personas se agolpaban para llevarse a su carrito de la compra o cesta kilos de cordero lechal, piñas, langostinos y gambas de Huelva, gulas, peladillas y un largo surtido de productos dulces tipicos navideños (veanse Mazapan, turrones o polvorones). La compra de hoy no es que haya sido abundante, han sido pocas cosas, y el carro de la compra no ha llegado a llenar ni la mitad de su capacidad, pero la caja registradora ha marcado la friolera de 89 euros, casi 15000 de las antiguas pesetas para dos comidas de tres personas, madre mia, que despilfarro de comida, y todo para celebrar el nacimiento del hijo del dios de la religión que renegamos y estamos en contra ella, pero bueno, cualquiera le dice que no al lechal el día 25…

El caso es que he abandonado a mis padres y me he quedado en el Centro Comercial un rato paseando por mi Media Markt. He estado observando tecnología por un tubo (mp3, camaras y demas elementos a la ultima). He venido silencioso, oyendo musica con mi periquituli (el mp3 para los que no entiendan la jerga), y justo delante del portal de al lado de mi casa me he topado con una triste verdad. En el punto de abandono de basuras, donde tres portales debemos dejar la basura se encontraba un hombre, rumano seguramente, vestido de negro y con un gorro derroido como su cazadora, buscando entre la basura algo decente para llevarle a la familia. Ese hombre y los suyos han estado por esta zona, y lo peor es ver la cara de su joven hijo, de apenas 6 años, que mira triste como sus padres alcanzan lo mas bajo de esta sociedad, tener que buscar entre la basura de unos pobres obreros para llevarse algo a casa, a veces comida, a veces algun electrodomestico medio roto, o cuando el pequeño tiene suerte un juguete que algún niño ya no deseaba. Francamente me ha dolido ver esa imagen, y mas hoy, cuando nos hemos gastado 90 euros en dos comidas y esta gente viviría un mes con ese dinero. He decidido que si vuelvo a ver a ese hjombre le daré algo, lo que sea, dinero, algún juguete o algo de valor que lo puedan utilizar, y como yo hago invito a todos vosotros a ser algo buenos en estas fechas, que si bien para todos son especiales, hay que intentar que para todos sean iguales, y para que el niño rumanoe ste no tenga que irse a la cama el dia 25 sin haber jugado antes con algo. Tenedlo en cuenta, salud.

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