La belleza de las imperfecciones

Quizás no sepamos apreciar la belleza que radica en lo imperfecto. Nos hemos acostumbrado a buscar la perfección en todo, desde el amor hasta en las hamburguesas que nos llevamos al buche. ¿Por qué no nos cansamos de estar siempre pendiente de lo impecable?

Esta tarde, revisando de nuevo las fotos que tomé en Nueva York con una cámara vieja me topé con varias que mostraban imperfecciones. La luz había velado la película creando manchas de luz. Sin embargo aquella tara lejos de afear las imágenes les daba algo especial, bello. Fue en ese momento en el que empecé a reflexionar sobre este tema.

Quizás nos pasamos mucho tiempo buscando la perfección. Y quizás deberíamos ser más humanos y aceptar que lo imperfecto es tan bello como su antónimo. El ser humano dista mucho de ser algo perfecto. Nuestros cuerpos sufren lesiones y enferman. Comentemos grandes errores como cargarnos el planeta en el que vivimos y del que a día de hoy no podemos salir. ¿Cómo un ser así puede pasarse la vida pendiente de lo perfecto?

No diré que debemos resignarnos, ni diré que debemos conformarnos siempre con lo que tenemos. Digo que no es necesario llorar por no llegar hasta el cielo para disfrutar de las alturas, que debemos apreciar lo que en un principio parece no estar a la altura.

PD: Creo que debería escribir más sobre mis pensamientos sin pensar en el resultado final. Puede que esto sea el comienzo de algo interesante.

Foto: Puente de Brooklyn, Nueva York, diciembre de 2019. Foto tomada con una Canon Canonet 28 cargada con un Kodak Ultramax ISO 400.